Ante la Comisión Segunda del Senado, a la que fue citado para aclarar las presuntas irregularidades con la manipulación de un computador que fue encontrado en uno de los lugares donde se escondía el jefe guerrillero Henry Castellanos Garzón, alias Romaña, el comandante de las Fuerzas Militares, general Alejandro Navas, reconoció que fue violada la cadena de custodia y que las irregularidades son motivo de investigaciones internas.
Y es que no son pocas las anomalías que se cometieron en el manejo dicho computador. El mismo oficial tuvo que reconocer que antes de ser entregado a las autoridades competentes fue manipulado por cinco personas, y aunque señaló que la investigación está bajo reserva sumarial, le dijo al Congreso que “pasó por las manos del teniente comandante del pelotón, del mayor comandante del batallón de combate terrestre, de un teniente coronel jefe de operaciones de la Brigada Móvil Número Uno y pasó por la manos de un cabo experto en inteligencia, quien determinó que no tenía el disco duro”.
Navas reconoció que en ningún momento se cumplió con los protocolos establecidos, por lo cual argumentó que “cuando fue sacado ese computador, porque no podemos decir que fue incautado, ya que no se cumplió el procedimiento judicial, pasó por esas cinco personas y estamos investigando la razón por la que ninguno de ellos lo puso a disposición de las autoridades competentes, es decir, la cadena de custodia”. El comandante de las Fuerzas Militares se abstuvo de revelar públicamente los nombres de los miembros de la Fuerza Pública involucrados en los hechos.
Frente al procedimiento judicial que se está adelantando por estas confirmadas irregularidades, Navas explicó que “la Procuraduría General de la Nación, por poder preferente, asumió esta investigación y las Fuerzas Militares solicitaron el acompañamiento para garantizar un buen resultado. Además, ante el Juzgado 59 de Instrucción se pidió una investigación penal preliminar con el fin de averiguar quiénes son los responsables y establecer los delitos que fueron cometidos”.
Lo que sí dejó claro el general Navas ante la Comisión Segunda del Senado fue su molestia por la manera como se divulgó la información ante los medios de comunicación, que fue revelada por un informante anónimo del cual no se ha establecido si es militar o civil. “Si se trata de un soldado, pudo haber faltado a la institución por no atender a los conductos institucionales y podría estar incurso en una conducta punible. Si es un particular, se podría pensar que está jugando a favor del enemigo”, señaló.
Conocida la versión de Navas, el senador Juan Lozano, uno de los citantes al debate, si bien agradeció la sinceridad del alto oficial, expresó su preocupación por la falta de cuidado en el manejo de un elemento que supuestamente contenía importante información de inteligencia sobre el accionar de uno de los jefes guerrilleros más involucrados en casos de secuestro y narcotráfico.