La política de seguridad del Gobierno llegó a su máximo nivel y comenzó a debilitarse por falta de recursos económicos y logísticos, lo que ha permitido una recuperación de la guerrilla y la reaparición de paramilitares, reveló el miércoles un informe.
El presidente, Álvaro Uribe, impulsa desde que asumió el poder, en el 2002, una ofensiva militar contra las guerrillas de las Farc y del Ejln, así como contra los escuadrones paramilitares y el narcotráfico.
Con la ofensiva, la guerrilla fue obligada a replegarse a zonas montañosas y selváticas, mientras que los paramilitares se desmovilizaron con el desarme de más de 30.000 hombres, al tiempo que los cárteles de las drogas fueron golpeados y se redujeron los asesinatos, los secuestros y los ataques.
"La Política de Seguridad Democrática llegó a su techo y empezó su declive y se ha agotado, tuvo éxitos hasta el 2008, empieza su decadencia y el Estado tiene que pensar en un cambio de estrategia", dijo León Valencia, miembro de la Corporación Nuevo Arco Iris que elaboró el informe.
El analista sostuvo que las Farc no sufren golpes significativos desde julio del 2008, cuando el Ejército rescató a la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, a tres estadounidenses y a 11 efectivos de las Fuerzas Armadas secuestrados por el grupo guerrillero.
Antes de esa fecha, las Fuerzas Militares provocaron la muerte en ataques y bombardeos en la selva de importantes líderes guerrilleros como ‘Raúl Reyes’, uno de los jefes de las Farc.
Valencia sustentó su afirmación en estadísticas según las cuales en el último año las Farc aumentaron sus acciones contra las Fuerzas Armadas y la población civil, al tiempo que crearon nuevas estructuras y recuperaron su capacidad de incursionar en centros urbanos y atacar bases militares a gran escala, como sucedió recientemente en el departamento del Cauca.
De acuerdo con el estudio, en el 2009 caerán las cifras de guerrilleros muertos en combates, de capturados y así como el número de desertores en comparación con los últimos años.
Además, el Gobierno no podrá incrementar su presupuesto en defensa por encima del actual 4,6 por ciento de su Producto Interno como consecuencia de la crisis económica global y el impacto sobre los empresarios, sobre quienes recae gran parte de la financiación del gasto militar, opinó Valencia.
El informe destacó que, de acuerdo con el plan de ‘Alfonso Cano’, el máximo dirigente de las Farc que reemplazó al legendario Manuel Marulanda después de que murió de un ataque al corazón en marzo del 2008, el grupo rebelde intensificó con éxito sus ataques con explosivos, campos minados y francotiradores, para frenar el avance de las tropas.
También alertó sobre un incremento de los ataques de la guerrilla en los próximos meses para sacar provecho de las jornadas previas a las elecciones y demostrar que no están derrotadas y aún tienen capacidad militar.
Valencia dijo que la Corporación Nuevo Arco Iris estima que la guerrilla cuentan en la actualidad con unos 11.000 combatientes, 2.000 más que los cálculos oficiales del Ministerio de Defensa y las Fuerzas Militares.
El analista agregó que el informe también evidenció una alarmante reaparición de nuevos grupos paramilitares en varias regiones del país, principalmente en las ciudades de Medellín y de Bogotá, en donde como consecuencia de esa situación han aumentado las muertes violentas.
De inmediato no fue posible obtener ningún comentario del Gobierno respecto al informe, pero el propio Uribe reconoció recientemente que falta camino por recorrer para derrotar por completo a la guerrilla y acabar con la violencia.