“Nunca desde la creación del Balance Anual de Reporteros Sin Fronteras, en 1995, el número de periodistas encarcelados había sido tan alto”, señaló esta semana la organización internacional, que lucha por el respeto de la libertad de prensa en el mundo. En total, durante todo el año, 488 periodistas y colaboradores de medios terminaron tras las rejas por ejercer su oficio. A su vez, este mismo año se presentó la cifra más baja de periodistas asesinados de la que se tenga registro. Los países donde más se apresaron periodistas fueron Bielorrusia, China, Arabia Saudí, Birmania y Vietnam.
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“Estos datos extremadamente elevados de periodistas encarcelados arbitrariamente derivan de tres regímenes dictatoriales”, dijo el secretario general de Reporteros Sin Fronteras, Christophe Deloire. Y explicó: “Es un reflejo del impulso dictatorial en el mundo, de una acumulación de crisis y de la ausencia de cualquier escrúpulo por parte de esos regímenes. Tal vez sean también fruto de un nuevo marco geopolítico de relaciones de fuerza, en el cual los regímenes autoritarios no sufren suficientes presiones para limitar su represión”.
De lejos, el país con mayor número de periodistas encarcelados es China. “El país más poblado del planeta, con 1.400 millones de habitantes en 2020, sigue siendo de lejos el que encarcela al mayor número de periodistas: 127 estaban presos el 1 de diciembre. En 2021, el número de encarcelados en la China continental ha disminuido ligeramente, pero las detenciones en Hong Kong han contribuido a que el conjunto de periodistas presos suba un 2%”, dice el informe. Según la organización, el régimen ha desplegado una campaña de represión sin precedentes contra el periodismo en el país asiático.
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La baja intensidad de los conflictos armados activos en el mundo explicaría, en buena medida, la disminución de asesinatos de periodistas este año, dice Reporteros Sin Fronteras. Asimismo, destacan el trabajo de organizaciones, que como ellos mismos, brindan mecanismos de protección a periodistas en riesgo. Si bien México y Afganistán son los países con el oprobioso récord de la mayor tasa de homicidios de comunicadores en 2021, Colombia hace parte de los diez países del mundo donde se concentraron las tres cuartas partes de los asesinatos de periodistas en los últimos cinco años.
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“En Colombia siguen siendo frecuentes las agresiones, las amenazas de muerte y los asesinatos de periodistas, por lo que aún es uno de los países más peligrosos del continente para la prensa”, señaló Reporteros Sin Fronteras en su informe Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2021. El país ocupó el puesto 134 en el mundo en un ranking de 180 naciones que elabora anualmente la reconocida ONG. Preocupan los actores armados irregulares, la cercanía de medios con grupos económicos y los hostigamientos a periodistas que han denunciado corrupción en el Gobierno.
En 2020, Colombia ocupó el puesto 130 en la misma clasificación, lo que significa que tuvo un descenso de cuatro puestos en este año. El país resultó peor calificado que Catar (puesto 128), Jordania, (129), Zimbabue (130), Emiratos Árabes Unidos (131), Palestina (132) y Omán (133). Y en la clasificación quedó por encima de Camerún (135), Marruecos (136), Tailandia (137), Filipinas (138) y Sudán del Sur (139). Además, Reporteros Sin Fronteras calificó de “situación difícil” el panorama de la libertad de prensa en Colombia, misma calificación que recibieron países como Venezuela y Rusia.
“Los reporteros que trabajan en temas como el orden público, los conflictos armados, la corrupción, la colusión de políticos con grupos armados y los problemas medioambientales suelen padecer presiones, intimidaciones, actos de violencia”, señala el informe de Reporteros Sin Fronteras. Según la organización, los periodistas colombianos se enfrentan a la amenaza de bandas criminales que controlan el narcotráfico, aún son frecuentes los secuestros de periodistas y sufren el asedio de grupos armados irregulares.
Si bien se han reducido los indicadores de violencia física, la organización repudió lo difícil que se ha vuelto cubrir manifestaciones y las altas tasas de impunidad en homicidios de comunicadores. Precisamente este año fue asesinado en Tuluá (Valle del Cauca) el periodista Marcos Efraín Montalvo y aún no hay asomo de justicia. Y, para la organización, hay una tendencia preocupante en América Latina que se ha presentado con particular fuerza en Brasil y Colombia: la proliferación de campañas de intimidación y acoso contra periodistas en redes sociales. Con frecuencia, los principales objetivos de estos ataques coordinados son mujeres periodistas.
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