Este martes una turba enfurecida prendió fuego a la sede de la Alcaldía del municipio de Ponedera, Atlántico, ante su inconformismo por los resultados de las elecciones.
Los revoltosos incendiaron el edificio, donde se encontraban laborando varios funcionarios públicos, que fueron evacuados y escoltados por la Policía para evitar que fueran atacados por los manifestantes.
Según información preliminar, cuando se presentó el hecho, el alcalde de esa municipalidad no se encontraba en el lugar.
La Policía hizo presencia en el lugar para evitar que se desencadenen más enfrentamientos, que hasta el momento dejan varias pérdidas materiales en las sedes de las dependencias públicas.
A pesar de que el gobierno señaló que las elecciones del pasado 30 de octubre, fueron las más tranquilas en materia de seguridad, dos días después de la jornada electoral se han registrado numerosas asonadas de simpatizantes que rechazan los resultados electorales.
Los cerca de 19 disturbios que comenzaron desde el domingo dejan un saldo de dos personas muertas. En el municipio de El Paso, Cesar, una turba enfurecida se enfrentó a la Policía, y luego le prendió fuego al juzgado y a la Personería, además intentaron tomarse la sede de la Registraduría y la Alcaldía.
Mientras que en el municipio Mahates, en el departamento de Bolívar, cerca de 100 personas saquearon la Alcaldía y la Registraduría y luego las incendiaron. Lo mismo ocurrió en Fundación y Sitionuevo, en el departamento de Magdalena.
En los municipios de San José del Palmar (Chocó), Sabaneta (Antioquia), Yumbo (Valle del Cauca), La Palma y Cota (Cundinamarca) también se registraron incidentes violentos.