Luego de una investigación de más siete meses, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos publicó su balance de lo que sucedió en Colombia entre abril y julio de este año, en el marco del Paro Nacional. La radiografía es una que predominada por violaciones de derechos humanos por parte de la fuerza pública, uso desproporcionado de la fuerza, asesinatos, torturas y humillaciones. Además de este enfoque, el informe recopiló las cifras que ha condensado el Gobierno colombiano sobre actos de violencia contra uniformados de todo el país.
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Con corte al 31 de julio, los cálculos apuntan a que tres policías murieron. Detalles de sus casos fueron recopilados en el informe de la ONU. Uno de ellos es el del patrullero Carlos Andrés Rincón Martínez, quien desapareció el 3 de junio en Cali y fue encontrado muerto el 7 de junio en el río Cauca. El segundo es el del policía Juan Sebastián Briñez Hernández, quien murió el 22 de mayo en Cali presuntamente por arma de fuego. Y el tercero, el caso del capitán Jesús Alberto Solano, quien murió el 28 de abril en Soacha por arma blanca al intentar frenar un saqueo. La Oficina también recopiló el caso de la muerte de un agente del CTI, Fredy Bermúdez Ortiz.
El investigador fue linchado en Cali el 28 de mayo por un grupo de manifestantes que lo acusó de ser un infiltrado en las protestas. Según el informe de la Oficina, la información que entregó el Puesto de Mando Unificado (PMU) dio un balance de 1.712 personas uniformadas heridas durante las manifestaciones. “De estas, 1.481 habrían sido el resultado de impactos por elementos contundentes. En 35 casos, las heridas fueron por arma de fuego, 65 por atentado con explosivo o elemento incendiario, siete por agentes químicos, 109 por arma cortopunzante y 12 por arma traumática. Cerca del 40 % de estas agresiones sucedieron en Bogotá y 15.8 % en Cali”, dice la investigación.
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Otro de los casos que recopiló la Oficina del Alto Comisionado fue el de un ataque sufrido por al menos 10 policías, que el 5 de mayo, fueron atacados y encerrados en el CAI del barrio la Aurora, en Usme (Bogotá), por personas violentas que luego intentaron quemar la instalación con los uniformados todavía adentro. Además de este episodio grave, el informe también mencionó uno que, en su momento, acaparó titulares y la atención de la opinión pública. Se trata del caso de agresión sexual del que fue víctima una policía en Cali. “Así mismo, fuentes oficiales informaron que 11 uniformados de la Policía denunciaron haber sido víctimas de secuestro simple, en la ciudad de Bogotá el 4 de mayo”, asegura la ONU.
Según el informe, los presuntos agresores de ese grupo de uniformados hacían parte de los manifestantes y la Oficina aseguró que dio seguimiento al caso. En este mismo apartado, la investigación resalta otras cifras que entregó la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos sobre afectaciones a bienes públicos y privados. El balance señala que se reportaron 2.049 bienes privados destruidos (491 establecimientos comerciales, 463 oficinas bancarias, 4445 cajeros automáticos, 318 ambulancias, entre otros); 2.492 bienes públicos destruidos (1.416 de transporte, 277 estaciones de transporte, 179 infraestructuras gubernamentales, 30 bienes culturales, entre otros) y 787 bienes policiales destruidos.
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Una de las ciudades más afectadas por ataques a bienes, dice el informe, fue Popayán (Cauca). “La Fiscalía calcula que los daños causados en esta ciudad tienen un costo estimado de $20.000 millones (5,3 millones de dólares). “La Oficina recuerda que los Estados deben garantizar el derecho a la vida y ejercer la diligencia debida para proteger la vida de las personas frente a privaciones causadas por personas o entidades cuya conducta no sea imputable al Estado. Un elemento importante de la protección del derecho a la vida es la obligación de los Estados, cuando tengan conocimiento o deberían haberlo tenido de privaciones de la vida potencialmente ilícitas, de investigar y, según proceda, enjuiciar a los responsables de esos incidentes”, concluye el informe.
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