En el país, de acuerdo con un estudio realizado por la Contraloría Delegada para el Sector de Defensa, Justicia y Seguridad, no se tienen estadísticas claras sobre la cantidad de bienes adquiridos ilícitamente e incautados por las autoridades.
Debido a esto, según informó el organismo de control, no se ha podido determinar cuáles bienes podrían ser utilizados o rematados; como ocurre en el caso de los carros incautados, que en su mayoría permanecen almacenados como chatarra.
Dentro del informe se asegura que tampoco hay un registro de los avalúos de los bienes inmuebles, ni tampoco hay conocimiento de las condiciones en que se encuentran “bienes pendientes de legalizar, falta de ubicación de bienes, bienes no susceptibles de comercializar, ocupación ilegal de inmuebles, deudas por impuestos”.
La información era manejada por la Dirección Nacional de Estupefacientes, pero tras su liquidación, el inventario quedó a cargo del Fondo de Rehabilitación, Inversión Social y Lucha contra el Crimen Organizado (Frisco), que ha cedido la responsabilidad a terceros, por lo que la Contraloría alertó la “situación que eventualmente podría poner en riesgo la seguridad en la administración de los bienes de Frisco”, dice el estudio.
En la actualidad, el registro con el que cuenta el Frisco tiene registrados 7.129 bienes incautados, avaluados en 1.36 billones, según informó Caracol Radio.