La Policía Nacional evitó un sabotaje de presuntos guerrilleros de las Farc al sistema de interconexión eléctrica en el Arauca.
El atentado iba a ser cometido con seis artefactos explosivos que los subversivos habían instalado en la base de una torre del tendido eléctrico en la zona rural de la ciudad de Arauca.
El coronel William Guevara, comandante de la policía en la región, dijo que las cargas, del explosivo pentolita, fueron desactivadas de manera controlada por artificieros de su institución.
Los artefactos estaban "compuestos por doce barras de pentolita, cincuenta metros de cordón detonante y seis detonadores eléctricos", precisó el oficial.
Unos seis kilos podían pesar las bombas, con las que, según la misma fuente, los insurgentes pretendían dejar sin servicio eléctrico a la capital departamental y al complejo petrolero de Caño Limón.