Muchas incertidumbres y dudas tienen los familiares de Diego Felipe Becerra, el joven grafitero muerto el pasado 19 de agosto en el norte de Bogotá, debido a los pocos resultados y decisiones que se han tomado en las investigaciones contra un grupo de agentes de la Policía Metropolitana implicados en la modificación en la escena del crimen.
Y es que un mes y medio después de la imputación de cargos y medida de aseguramiento contra el patrullero Wilmer Antonio Alarcón, no ha pasado nada más contra los otros uniformados que llegaron al lugar esa noche y quienes presuntamente habrían “sembrado” una pistola con el fin de apoyar las declaraciones del patrullero Wilmer Antonio Alarcón acerca de un ataque por parte del joven.
Según la abogada Myriam Pachón, quien defiende los intereses de la familia del joven de 16 años, en siete oportunidades ha sido citado a declarar el coronel José Javier Vivas Báez quien para el momento de los hechos se desempeñaba como subcomandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, “pero no ha atendido el llamado”.
La jurista manifestó que la Fiscalía tampoco ha buscado establecer quién fue la persona encargada de “llevar a todos los medios de comunicación” a un conductor de buseta quien aseguró que Diego Felipe en compañía de otros compañeros lo habían atracado esa noche. “¿Necesitamos saber quién dio la orden para hacer ese montaje? ¿Quién dio la orden de transportarlo en carros oficiales de la Policía, escoltado y en compañía del secretario de prensa de la Metropolitana?”.
Otras más dudas tiene Gustavo Trejos, padre del menor, quien considera que se ha comprobado y demostrado en repetidas oportunidades por medio pruebas materiales y testimoniales que su hijo no estuvo en dicha buseta, que ni él ni sus compañeros portaban una arma de fuego, y que mucho menos disparó la pistola que apareció en el lugar de los hechos, como lo manifestaron los policías en el primerio momento.
“El general (José Francisco) Patiño dijo que esa noche se había presentado un enfrentamiento entre Diego Felipe y el patrullero, lo cual está desvirtuado por la Fiscalía y la Juez en la audiencia, en la cual se dijo que la pistola fue plantada en la escena del crimen”, manifestó Trejos.
Para el padre de Diego Felipe, existen muchas dudas sobre el hecho de que después de siete meses de ocurridos los hechos y pese a las versiones de algunos testigos no se ha emprendido una investigación sobre la presunta presencia del director de la Policía Nacional, general Óscar Naranjo y el general Francisco Patiño. “No se ha establecido nada de esto, ni un si ni un no”.
Investigación disciplinaria
El pasado 28 de noviembre, la Procuraduría General compulsó copias a la Fiscalía General para que investigue al coronel José Javier Vivas, exsubcomandante de la Policía de Bogotá, por su presunta participación y conocimiento en la alteración de la escena del crimen en la que falleció el joven grafitero Diego Felipe Becerra.
Según las primeras versiones, el alto uniformado habría conocido que el grupo de oficiales de la policía que llegaron al lugar de los hechos, ubicaron una pistola al lado del cuerpo del joven para apoyar la hipótesis de que este habría disparado contra el patrullero Wilmer Antonio Alarcón, quien en defensa propia habría respondido con otros disparos, los cuales le causaron la muerte.
Dentro de los otros investigados está el coronel Nelson de Jesús Arévalo, comandante de la estación de Suba; el subintendente Rosemberg Madrid Orosco, coordinador del CAI Andes, el subintendente Juan Carlos Leal y otros tres patrulleros.