El Alto Oficial dijo que luego de las investigaciones se logró determinar que el artefacto explosivo fue activado desde el resguardo Huellas, ubicado en Caloto, Cauca y la denuncia la harán ante las autoridades competentes y la comunidad internacional.
"Los indígenas no pueden permitir que las Farc se infiltren dentro de su territorio para activar explosivos", dijo Padilla de León.
Asimismo dijo que el territorio otorgado a las comunidades indígenas está dado por los colombianos para protegerlo y no puede ser utilizado para actos terroristas.
La explosión en la que murieron los militares se registró cuando de manera simultánea, desde Cali, miles de indígenas iniciaron una gran marcha de 538 kilómetros hasta Bogotá.
Los nativos, que emprendieron una "minga" (movilización de resistencia) hace un mes decidieron proseguir su marcha hacia Bogotá tras el fracaso de su reunión con el presidente colombiano, Álvaro Uribe, el pasado 26 de octubre.
Los indígenas colombianos, cuya población alcanza los 1,4 millones, exigen tierras, que sean tenidos en cuenta en los proyectos empresariales y gubernamentales que se planean en sus territorios, y su exclusión del conflicto armado.
Reclaman igualmente que respeten sus derechos humanos y protestan contra el Tratado de Libre de Comercio (TLC) con Estados Unidos.