La familia Llano Narváez detalla por primera vez la serie de abusos sexuales que sufrieron por parte del sacerdote jesuita Darío Chavarriaga, en la década del 70, y que la Iglesia mantuvo en secreto por años a pesar de que los hechos fueron conocidos por el padre Francisco De Roux, expresidente de la Comisión de la Verdad.