Ante un juez de garantías, un fiscal de la unidad anticorrupción le imputará los delitos de de tráfico de influencias y peculado por apropiación a la exdirectora del CTI de la Fiscalía Marilú Méndez Rada dentro del proceso por el llamado escándalo en la contratación de Fondelibertad.
Este escándalo estalló en septiembre de 2010, cuando se descubrieron irregularidades en la celebración de dos contratos para al capacitación del Gaula por un valor superior a los 160 millones de pesos.
En algunos de estos contratos, celebrados de manera irregular, el nombre Marilú Méndez Rada y dos de sus familiares. Poco tiempo después de conocerse esta información, presentó su renuncia a su cargo como directora del CTI.
Según las primeras versiones, Méndez Rada habría recibido un contrato por 65 millones de pesos por un año para el “servicio de operarias y cafetería en los Gaulas”, mientras que su hijo Said Idrobo obtuvo un contrato entre marzo y abril del 2010 por 99 millones de pesos.
Igualmente también aparecieron como contratistas de la entidad vinculada al Ministerio de Defensa y su exesposo Luis Idrobo Gómez, quien resultó beneficiario de dichos contratos.
Se espera que en enero se adelante la audiencia de imputación de cargos contra Harlan Henao, exdirector de Fondelibertad y Otto Cedeño, ex asesor de la entidad.