En la tarde de este domingo se presentó ante la justicia el segundo implicado en el atroz crimen de Rosa Elvira Cely, ocurrido el pasado 23 de mayo en Bogotá. Ésmer Mauricio Rojas Ariza decidió acudir ante la Fiscalía para explicar lo que conoce de la tortura y violación de la vendedora ambulante de 35 años, según explicó el director designado de la Policía, general Roberto León Riaño.
Desde el mismo día de la captura del señalado agresor de Rosa Elvira Cely, Javier Velasco Valenzuela, las autoridades instaron a Rojas Ariza para que se entregara a las autoridades y aclarara todo cuanto sabía de lo ocurrido en la madrugada de ese 23 de mayo. En ese contexto, pero sin orden de captura, Rojas Ariza rindió interrogatorio el domingo ante una fiscal de la Unidad de Vida que investiga el macabro asesinato y abuso sexual de Cely.
La Fiscalía avanza en las pesquisas para determinar la responsabilidad de este segundo sujeto que al parecer estuvo con la víctima y el victimario consumiendo licor pocos momentos antes de que se consumara el crimen. Mientras se define si se le imputan cargos en calidad de cómplice de Velasco Valenzuela, sobre quien pesa una condena por homicidio y dos procesos más por abuso sexual, Esmer Mauricio Rojas Ariza continuará en libertad.
Según el abogado de la familia de Rosa Elvira Cely, Abelardo de la Espriella, las pruebas en contra de Javier Velasco son contundentes y la justicia debe evaluar con total cuidado si hubo cómplices que le ayudaron a perpetrar este acto de barbarie. “Estoy seguro que este señor tiene que ver en estos hechos porque Rosa Elvira era una mujer muy fuerte y para que ella fuera sometida tuvieron que haberlo hecho más de dos personas”, señaló de la Espriella.
En todo caso, concluyó, serán las autoridades las que en las próximas horas definan la suerte judicial de Rojas Ariza.