Y aunque Quintero Quiroga aceptó este lunes, en una audiencia pública, que sí se apropió del dinero, argumentó que actuó bajo insuperable coacción ajena, presionado por amenazas contra su vida y la de su familia, sin especificar de dónde provenían las mismas.
La millonaria suma fue retirada por el tesorero a través de 29 cheques de gerencia, en una maniobra en la que engañó a algunas entidades bancarias con varias cuentas de cobro falsas por supuestos servicios prestados, entre ellos sobregiros, comisión por asesorías e intercambio de bonos que nunca fueron suministrados por las firmas financieras citadas por el investigado, a quien la Fiscalía pidió recluirlo en una penitenciaría para evitar su salida del país, ya que goza de doble nacionalidad.