En la tarde de este martes, el expersonero de Bogotá, Francisco Rojas Birry anunció que después de conocer la decisión del Consejo Superior de la Judicatura se entregará a las autoridades con el fin de cumplir al sentencia de 8 años de prisión que pesa en su contra por el delito de enriquecimiento ilícito.
Sin embargo, Rojas Birry manifestó que fue sentenciado sin pruebas y que espera poder demostrar su inocencia con el recurso de apelación presentado por su defensa ante el Tribunal Superior de Bogotá.
Igualmente cuestionó la decisión de la Judicatura al establecer que su proceso tenía que ser adelantado por la justicia ordinaria, como efectivamente ocurrió, y no por las comunidades indígenas como señalaba el exfuncionario en su defensa.
Según el expersonero Distrital, la Procuraduría lo destituyó sin pruebas, la Fiscalía lo acusó basándose en una deuda y el juez noveno especializado incurrió en irregularidades al emitir sentencia.
“Mi pueblo es el que dice si soy o no indígena, no la gente que no me quiere”, aclaró el exfuncionario, señalando que presentará los recursos para contrarrestar estas decisiones.
Ante esto señaló que interpondrá en los próximos días una tutela para hacer respetar los preceptos de la OIT que permiten garantizar los derechos de los indígenas, así sean condenados, con el fin de que sea enviado a un sitio especial de reclusión.
En sus declaraciones, Rojas Birry se catalogó como víctima de una persecución política por parte los medios comunicación y de los “cerebros” de la pirámide DMG.