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Frustran aparente atentado contra Álvaro Uribe

La Policía argentina desactivó un artefacto con dos bombas de bajo poder, que al parecer iba dirigido al expresidente Álvaro Uribe, quien hoy dictará una conferencia en esa ciudad.

22 de mayo de 2012 - 05:51 p. m.
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La caja de cartón, de 10×10 centímetros, estaba en la garganta de iluminación del teatro Gran Rex, en la emblemática calle Corrientes. En su interior, Héctor Fernández encontró un teléfono móvil que despertó sus sospechas. No le falló la intuición a este empleado que vivió sus minutos de fama por la repercusión mediática que tuvo cuando se conoció la noticia.

Ese aparato contenía una bomba de estruendo, según informó la Policía, desactivando la conmoción que había despertado el juez Néstor Oyarbide, a cargo de la investigación. Lo cierto es que tenía como objetivo detonarse hoy por la tarde, durante el coctel en el que participará el expresidente de Colombia Álvaro Uribe, en el marco de un simposio organizado por la empresa WOM-Latam, al que asistirán personalidades como Manuel Estiarte, director institucional del Barcelona; Daniel Lamerre, director ejecutivo del Cirque du Soleil, entre otros.

Un atentado frustrado que las fuentes de inteligencia consultadas por El Espectador les atribuyen a las organizaciones políticas y sociales autoconvocadas esta tarde en el Obelisco para manifestarse en contra del exmandatario colombiano.

Oyarbide, que le solicitó a la Embajada de Colombia la lista de invitados, aseguró que se evitó “una tragedia” y que el teléfono estaba preparado para explotar “a las 16:30”. A esa hora, Uribe disertará ante un auditorio de 800 personas. Fernández, el hombre que encontró la bomba de forma “accidental”, aseguró que pudieron haberla puesto durante el recital que el grupo humorístico Les Luthiers brindó el fin de semana.

El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, repudió lo sucedido. “Rechazamos cualquier acción de terrorismo —aseguró a varios periodistas, según AFP—, cualquiera por pequeña que intente ser. Al presidente Uribe toda nuestra solidaridad, esto no tiene razón de ser”.

Más tarde, Néstor Rodríguez, encargado de prensa de la Policía Federal, fue menos dramático que Oyarbide: “El teléfono celular estaba provisto con una batería de 9 voltios y cables unipolares. Tenía una carga con dos bombas de estruendo de dos pulgadas, que contenían unos 50 gramos de pólvora negra cada una. Estaba preparado para tener un efecto más de conmoción, llamativo, que de destrucción”.

El gobierno argentino, en tanto, no expresó mayor interés en la cuestión. “Se están investigando las causas”, dijo lacónicamente el ministro del Interior, Florencio Randazzo. Hoy, a pesar de todo, Uribe hablará de políticas de liderazgo. Las entradas para escuchar su disertación oscilan entre los US$86 y los US$420.

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