Como Yesid Cuellar Montealegre de 47 años fue identificado el habitante de la calle que guerrilleros de las Farc utilizaron como ‘cadáver-bomba’ para atentar contra la fuerza pública en Florencia, departamento de Caquetá.
Nubia Elvira Montealegre, madre del hombre asesinado, confirmó que su hijo era consumidor de alucinógenos y tenía un «cambuche» cerca al lugar de la explosión; sin embargo, investigadores de la Sijin fueron hasta el lugar, verificaron, y no se halló nada.
Según el informe de las autoridades, el hombre presentaba una herida profunda a la altura del cuello que se produjo antes de la explosión.
El comandante de la Policía en Florencia, coronel Carlos Vargas, señaló que en horas de la mañana se presentó el reporte a la línea de emergencias 123 en donde se indicaba que en zona rural de Florencia, en el sector conocido como «El Cunduy» había una persona, al parecer muerta.
“Al lugar se desplazó el jefe de la Sijin, en compañía de cinco investigadores más, al llegar encontraron el cuerpo de una persona de sexo masculino, al hacer una verificación superficial, observaron heridas de armas de fuego en el rostro, la situación era sospechosa, por esta razón el Mayor Parrado, jefe de la Sijin, tomó la determinación de solicitar que el grupo de antiexplosivos llegara al lugar, para hacer una inspección preliminar del sector”, dijo el oficial.
Cuando las autoridades estaban aislando el lugar, fue activada una carga explosiva que estaba oculta en el cadáver y que generó un cráter de gran profundidad. Por fortuna los policías salieron ilesos.
“El sistema utilizado es eléctrico, se puede hablar de más de 50 kilos de Anfo con metralla, contenidos en dos cilindros. La modalidad utilizada fue la de señuelo, para ello los terroristas de las Farc dieron muerte a una persona, la llevaron al sitio y sembraron a su alrededor y debajo del cuerpo los explosivos para atentar contra la Fuerza Pública”, agregó el coronel Vargas.
Finalmente, Vargas manifestó que se ofreció una recompensa de hasta 20 millones de pesos por información que permita la captura de los responsables de este repudiable hecho, “que demuestra la insensibilidad e irracionalidad de las Farc. Es un acto de barbarie”.