La juez del caso reconoció que por los golpes que recibió el pequeño, el papá, debe ser investigado por tentativa de homicidio agravado y no por violencia intrafamiliar. Las huellas que descubrió el Instituto Colombiano de Medicina Legal demuestran que el accionar del progenitor no fue el mejor.
El hombre no aceptó los cargos y podría recibir una condena mínima de 16 años por haber intentado casi que matar a su hijo, según los cargos imputados.
Ahora, en la penitenciaría de la Modelo este agresor deberá esperar su condena que será dada a conocer en los próximos días.