En medio del desespero por recuperar el dinero que invirtieron en las empresas de Miguel, Guido y Manuel Nule, varios acreedores han dedicado tiempo a revisar minuciosamente cada documento que ha expedido la Superintendencia de Sociedades en el proceso de liquidación del grupo empresarial de los protagonistas del carrusel de la contratación de Bogotá. Ahora que la Superintendencia de Sociedades depura las deudas que tienen dichas compañías, hay acreedores que aseguran que aquéllas no son tantas como asegura la entidad.
Su reclamo tiene una razón: no quieren quedar por fuera de la lista de personas a las que les van a pagar. Por eso el abogado Roberto Mozo Hernández, quien representa a algunos de los acreedores, dijo que elevará una solicitud a la Supersociedades para que realice una nueva revisión. Para sustentar su petición argumenta que, luego de consolidar las deudas acreditadas en los recientes autos de la liquidación del grupo Nule, encontró que hay personas y empresas que están cobrando dos y tres veces la misma cuenta.
Para llegar a esta conclusión consolidaron la lista de acreedores reconocidos en cada una de las empresas y encontraron que algunos hicieron el reclamo tanto en la empresa con la que tenían la deuda como en la que sirvió de respaldo. En ambos casos, la Supersociedades les reconoció las deudas y por eso, dicen, aumentó la cifra.
Entre los casos destacan algunos, como la cuenta que cobra la empresa Credifactor S.A. por casi $30 mil millones a las empresas Ponce de León y Translogistic; el fideicomiso de la Concesión de la Autopista Bogotá-Girardot, por casi $40 mil millones, a las empresas MNV y Gas Kpital, y la de Segurexpo, que está cobrando casi $70 mil millones a MNV y Translogistic. Sólo estas tres deudas suman casi $280 mil millones, pero los abogados dicen que sólo pueden cobrar una vez, por tanto el saldo sería la mitad. Como estos, hay otros casos de cuantías menores.
Al sumar y restar, llegaron a la conclusión de que las deudas no superan los $400 mil millones, y al cruzar con los activos que actualmente tienen las empresas, éstos podrían alcanzar para pagarles a todos los que han sido reconocidos.
Cuando estalló el escándalo de la quiebra del grupo empresarial Nule, la Superintendencia de Sociedades manifestó que sus deudas llegarían a los $2 billones. El superintendente Luis Guillermo Vélez afirmó que el problema era complicado por la falta de sistemas de contabilidad de las empresas y pronosticó que la depuración de las deudas podría durar todo el año. La cifra hacía suponer que todos los acreedores iban a perder su dinero, ya que entonces los activos no alcanzaban para pagarle a nadie.
El tema de las deudas ha sido trascendental en el proceso penal, al punto de que el supuesto principio de oportunidad que negociaron los procesados con la Fiscalía estuvo frenado, según la exfiscal general Viviane Morales, porque no había dinero para reparar a las víctimas.
Recientemente, tras la esperada depuración, se indicó que la cuantía reclamada en las empresas Nule alcanzaría una suma cercana a los $950 mil millones, lo que sembró el pánico entre los que esperan recuperar su dinero, ya que los acreedores que están catalogados en quinta categoría son los últimos en orden de importancia a la hora de saldar las deudas. En una liquidación, las primeras deudas que se cancelan son las que se tienen con los trabajadores, luego los impuestos, en tercer lugar los hipotecarios, luego los proveedores y, si queda dinero, el resto.
Sin embargo, tras el análisis que hicieron los abogados de algunos de los reclamantes, de este monto de casi un billón de pesos se rechazaron cobros por casi $400 mil millones. Con lo que la cifra real bajaría a casi $550 mil millones. Para el abogado Mozo esta cifra sigue estando inflada, pues en la tarea de consolidación de acreencias encontró que cerca de $200 mil millones de este monto son de créditos que están siendo cobrados dos veces.
“Según esa depuración, la cifra de acreencias suman casi $400 mil millones, cifra que es totalmente alejada a lo que anunció inicialmente la Supersociedades y que es, a nuestro criterio, la cifra real. Lo que vamos a pedir es la depuración, porque al cruzar con los activos que aparentemente hay para la liquidación, podría alcanzar para todos los que les estamos cobrando a los Nule”, indicó el abogado Mozo Hernández.
Actualmente, entre los activos que hacen parte de la liquidación el grupo Nule cuenta con $15 mil millones en efectivo, el 25% del consorcio Autopista Bogotá-Girardot, el 22% del acueducto de Cúcuta y el 49% de las acciones de las empresas de energía de Tolima y Pereira. Aunque no existe un cálculo completo, se estima que todo ello vale casi $400 mil millones.
Algo que recientemente aumentó el dinero para el pago fue la recuperación de las acciones que tenía el grupo Nule en Enertolima y Enerpereira, que justo fueron vendidas al grupo Vergel y Castellanos antes de que se conociera públicamente la quiebra. Esta transacción se hizo un año antes de entrar a liquidación, por lo que se catalogó como una acción sospechosa y por eso se ordenó la devolución de tales activos al grupo empresarial. Existen 16 procesos similares a este reclamo.