El 20 de mayo de 1994, Jesús Cardeño Pérez, José Ortiz Zapata, Luís Gaviria Ortiz y el Ingenio Vegachí celebraron un contrato para el suministro exclusivo de caña de azúcar por un lapso de diez años. Los dos primeros luego cedieron su posición a Germán Ortiz Zapata y todo funcionó bien hasta 1998 cuando el ingenio dejó de cosechar por el inicio de un proceso de concordato con la Superintendencia de Sociedades que se extendió hasta enero de 2000. En ese momento, se aprobó entregar los bienes de la empresa al departamento de Antioquia, a cambio del pago de las obligaciones pendientes.
Con esto, los contratistas perdieron la inversión que hicieron para el cultivo por lo que iniciaron una demanda ante el departamento de Antioquia y el Instituto para el Desarrollo de Antioquia (Idea), por razón de haber recibido los bienes del ingenio. El caso llegó hasta el Consejo de Estado que acaba de condenar al ingenio Vegachí por haber incumplido los contratos que celebró con los productores de caña antes de su liquidación. Y, para resarcir el daño causado a los cultivadores, la empresa, y no el departamento de Antioquia, deberá pagarle casi $1.800 millones.
“El departamento de Antioquia y el IDEA carecen de legitimación en la causa por pasiva respecto a las pretensiones principales de índole contractual promovidas por el demandante (…) los socios del ingenio no podían ser llamados a juicios a través de la acción de controversias contractuales por el incumplimiento de un contrato suscrito por la sociedad de la que hacían parte, pues eran ajenos a la relación negocial que sustentó las pretensiones”, señala la decisión judicial. El Consejo de Estado consideró que el demandante sí aportó los elementos necesarios para calcular el monto y por eso fijó en $1.800 millones la reparación.