En una carta dirigida al director nacional de Fiscalías, Néstor Armando Novoa, la defensa de los familiares del joven grafitero Diego Felipe Becerra, muerto en extraños hechos el pasado 19 de agosto, denunció que hasta la fecha no tienen claridad sobre el fiscal encargado de adelantar las investigaciones por la presunta alteración en la escena del crimen.
Según la misiva, ni en la fiscalía 295 de la unidad anticorrupción, ni en la Unidad 13 de Vida se están adelantando las pesquisas obligatorias con el fin de verificar si en el lugar de los hechos se presentó alguna adulteración por parte de los patrulleros respondientes.
En reiteradas oportunidades, los familiares del grafitero señalaron que los patrulleros “falsearon la escena del crimen” con el fin de desviar el proceso y vincular a Diego Felipe Becerra en el intento de un atraco a una buseta de servicio público.
Igualmente señalaron que la pistola calibre 22 que apareció tiempo después en el lugar donde se registraron los hechos contradice completamente el dictamen de Medicina Legal en el que se señaló que Becerra Lizarazo “nunca disparó ni manipuló un arma de fuego”. Hecho que debe ser investigado por la Fiscalía.