El enfrentamiento se libró entre el Ejército y subversivos del frente “Policarpa Salavarrieta” de las Farc en La Uribe, Meta, que durante varios años estuvo casi bajo el control de este movimiento insurgente. De esa información podrían desprenderse distintas investigaciones por rebelión y terrorismo.
En la memoria aparecen integrantes del “Bloque Oriental”, uno de los más importantes de las Farc, con fotografías, números de documentos de identidad, estudios, familias y bienes económicos, entre otros datos.
También se halló información sobre más de un millar de guerrilleros muertos en combate, 113 fusilados por cuestiones disciplinarias y más de 280 que intentaron huir de la selva.
La localidad de La Uribe fue uno de los bastiones de las Farc y, por sus características montañosas, los rebeldes hicieron a partir de ella una especie de corredor estratégico entre el centro del país, incluida Bogotá, los Llanos Orientales y el sur del país.
En esta población, donde el Ejército ya retomó el control, estaba ubicada “Casa Verde”, uno de los campamentos principales de las Farc, bombardeado en 1990.
Además, La Uribe fue uno de los cinco municipios desmilitarizados entre 1998 y 2002 de un área de más de 42 mil kilómetros cuadrados durante el fallido proceso de paz celebrado por las Farc y el Gobierno del entonces presidente Andrés Pastrana.