El exparamilitar Juan Guillermo Monsalve está preso en la cárcel La Picota, condenado por los delitos de secuestro extorsivo y concierto para delinquir. Es, además, uno de los testigos que tiene en contra las cuerdas al senador y expresidente Álvaro Uribe Vélez por cuenta del llamado a indagatoria que ordenó la Corte Suprema de Justicia el pasado martes 24 de julio. En medio del escándalo, Monsalve insisite en entrar a la Justicia Especial para la Paz (JEP).
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En la misiva que presentó en abril pasado, el exparamilitar le explicó al sistema de justicia especial que quiere entrar a ella con la única intención de contribuir con la verdad y explicar su participación en graves crímenes que conoció y participó mientras fue miembro del Bloque Metro de las Autodefensas que delinquía, principalmente, en la ciudad de Medellín. Su abogado, Carlos Arturo Toro, confirmó en diálogo con RCN Radio, que su cliente tiene la intención de contarle a la JEP todo lo que sabe sobre su vida como paramilitar.
Incluso, dijo el abogado, va a contarle a la jurisdicción especial lo que sabe sobre el supuesto vínculo de Álvaro y Santiago Uribe Vélez con grupos paramilitares, incluido el tema de la presunta participación del segundo de los hermanos en el expediente judicial conocido como Los 12 apóstoles, relacionado con crímenes en Yarumal en los años 90. Además de confirmar la intención de Monsalve, el abogado Toro explicó que se cumplirán con todos los llamados de la Corte Suprema o la Fiscalía, y pidió reforzar la seguridad de su cliente.
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Juan Guillermo Monsalve es hijo de Óscar Antonio Monsalve, administrador de la hacienda Guacharacas, que fue de propiedad de los Uribe. Juan Guillermo Monsalve rindió su testimonio ante la Fiscalía los días 14 y 27 de septiembre de 2012, y aseguró que perteneció al bloque Metro que operaba desde dicha hacienda. “De ahí salían las órdenes para muchas cosas”, dijo. Ante esa declaración, el senador Uribe denunció que el senador Iván Cepeda había ido por las cárceles del país ofreciendo dádivas a cambio de conseguir falsos testimonios.
En las interceptaciones, la Corte Suprema encontró que la familia de Monsalve se encontraba bajo amenazas y que incluso su padre habría sido obligado a cambiar de versión. “Cuando Monsalve se entrevistó con Cepeda Castro, no obstante las amenazas, estaba decidido a contar su verdad y, por ello, contactó con la Fiscalía de Justicia y Paz de Medellín, que documentaba el bloque Metro, sin obtener la receptividad que esperaba”, dice la Corte en la decisión que ordenó investigar a Uribe en febrero pasado, y archivar el proceso que se seguía en contra del congresista Cepeda.
Según la JEP, la solicitud de Monsalve se encuentra bajo estudio en la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas.