El juzgado le da así la razón al Instituto Distrital para la Recreación y el Deporte (IDRD), que desde 2001 radicó una demanda de expropiación de la mencionada cancha (que tiene una extensión de 76.800 metros cuadrados), con el objetivo de convertirlo en un parque público, según los lineamientos de la administración del entonces alcalde Enrique Peñalosa.
Aunque en 2005 el IDRD tramitó el pago de alrededor de $5.200 millones, equivalentes al 50% del avalúo del predio, varias reposiciones por parte del club dilataron el proceso. Desde entonces, el Distrito adelantaba gestiones ante los juzgados buscando llevar a buen término la expropiación de la cancha.
En el fallo, hecho público ayer, el juez no sólo decreta la expropiación, sino que ordena un nuevo avalúo del bien, así como el establecimiento de las indemnizaciones por los perjuicios causados al Country.
Una fuente del equipo jurídico del club le dijo a este diario que el Country “acata la decisión”. Sin embargo, aseguró que hoy mismo “se interpondrían los recursos correspondientes”.
Según Juan Carlos Rozo, apoderado del Distrito, el único recurso a disposición del Country es frente a la Corte Suprema de Justicia, que de recibirlo mañana, tendría tres meses para tomar una última y decisiva decisión sobre el destino de este predio, ubicado en la diagonal 127A con carrera 13, sector de La Carolina, en el norte de Bogotá. No obstante, teniendo en cuenta el periodo de vacaciones al cual entra ahora el alto tribunal, este lapso podría extenderse.
Rozo se mostró optimista frente al futuro del proceso: “No van a pasar otros diez años”, aseguró. “Esperamos que en 2012 esos predios sean del Distrito y se les pueda dar uso”.