Ante magistrados auxiliares de la Corte Suprema de Justicia amplía su testimonio el empresario Julio Gómez, dentro de la investigación que adelanta el organismo por el escándalo de la contratación en Bogotá.
Se espera que aclare las sindicaciones lanzadas sobre él por los Nule, que lo señalan de haber mediado ante la ex directora del Instituto de Desarrollo Urbano, IDU, Liliana Pardo, para que les fueran adjudicados varios tramos de la Fase Tres de Transmilenio.
Su abogado Pablo Elías González señaló que esa supuesta gestión, que sería operada a través del consorcio Transvial nunca se produjo, pues su cliente no tuvo parte en ese contrato.
El jurista señaló que su defendido era subcontratista y no contratista, por cuanto carece de veracidad y lógica que pudiera tener algún grado de influencia en la concesión de la obra infraestructural.
Gómez también había sido citado a interrogatorio por parte de la Fiscalía General de la Nación al pasado lunes, 24 de enero, pero se abstuvo de asistir.
El concejal de Bogotá, Carlos Fernando Galán, también denunció la participación del empresario en el carrusel de contratación, pues señaló que aunque no había evidencias de que se hubiera producido ilegalidad alguna, éste sí había mentido al indicar que no tenía vínculos con las fundaciones inmersas en el escándalo.
El empresario, por su parte, dijo que nunca negó los vínculos con estas entidades, pero sí el sistema de relaciones sospechoso descrito por el cabildante.