A sus 60 años, y con más de 20 en la política, Plinio Olano vive un presente nada favorable. La Corte Suprema de Justicia lo interrogó todo el día, pero no fue suficiente, pues mañana nuevamente estará sentado al frente de la magistrada Patricia Salazar, encargada de las investigaciones por el sonado caso Odebrecht. El alto tribunal lo investiga en razón a su posible participación en la adjudicación del contrato de la Ruta del Sol a favor de la empresa brasileña. Y, por ello, habría recibido una repartija económica.
El hoy director de la Federación Nacional de Departamentos empezó su carrera en la política en 1998. Ese año, fue elegido para integrar la Cámara de Representantes por Bogotá. Duró ocho años, hasta 2006, pues en 2002 fue reelegido para el mismo cargo con 26.000 votos. Durante ese período la iniciativa Congreso Visible lo reconoció como el congresista “que más ejerció control político”.
(Lea también: Caso Odebrecht: capturan al exsenador Plinio Olano)
El salto al Senado lo dio ese mismo año, es decir, en 2006. Dejó las toldas liberales para pasar a Cambio Radical. Llegó a la cámara alta del Congreso con un poco más de 27.000 votos y cuatro años más tarde, en 2010, fue reelecto con un poco más de 44.000 sufragios, pero ya como integrante de la U, con Álvaro Uribe a la cabeza del partido político y Juan Manuel Santos estrenándose como presidente de la República.
Durante su paso por el Congreso, Olano presentó 55 proyectos de ley, según Congreso Visible. Entre esos, se encuentra el que buscaba la reelección inmediata de alcaldes y gobernadores, las normas de atención a víctimas de abuso sexual, tarifas especiales para estudiantes y adultos mayores al usar transporte público, o el proyecto de la creación de la Agencia Nacional de Seguridad Vial.
En abril de 2013 el Consejo de Estado lo absolvió en un proceso de pérdida de investidura tras recibir una demanda de la Red Nacional de Veedurías Ciudadanas. La investigación en su contra se abrió porque supuestamente usó sus influencias políticas en Sutamarchán (Boyacá), para que sus habitantes votaran por él en las elecciones de 2010 a cambio de unidades sanitarias.
(En contexto: El recorrido político de Plinio Olano, el nuevo salpicado por el Caso Odebrecht)
Luego de que el escándalo de Odebrecht explotara el año pasado, el nombre de Plinio Olano salió a la palestra pública, pues ha sido nombrado constantemente en las versiones de los testigos. Según la Fiscalía, el director de la Federación Nacional de Departamentos hacía parte de los buldócer que, de acuerdo con las investigaciones, estaba compuesto por senadores y representantes quienes habrían presionado y recibido sobornos para que Odebrecht se quedara con el contrato de la adición del tramo Ocaña-Gamarra a la Ruta del Sol 2.
Ya capturado por estos hechos, la carrera política de Plinio Olano y los reconocimientos que le hicieron mientras hizo parte de ella quedaron atrás. Ahora, su suerte es otra: demostrar ante la Corte Suprema que no tuvo nada que ver en los sobornos de Odebrecht. Y su abogado, el exmagistrado auxiliar Raúl Cadena Lozano, piensa lo mismo: “Él está bien, es una persona que sabe que los cargos que le están atribuyendo no son ciertos y eso es lo que pretendemos demostrar a través del proceso penal que cursa acá en la Corte”.