Roberto Bastidas, padre de Ana Bastidas, manifestó que la Fiscalía General hizo un preacuerdo «a sus espaldas» con la defensa de Fabio Andrés Salamanca Danderino, el joven quien el pasado 13 de julio protagonizó un accidente en el centro de Bogotá cuando manejaba bajos los efectos del alcohol.
Bastidas calificó este caso como «amañado» puesto que no entiende cuál es el interés de la Fiscalía por solicitar aplazamientos cada vez que se fija la audiencia preparatoria. «No sabemos si están esperando que pase alguna cuestión para que el caso quede en la impunidad total».
Señaló que la audiencia que estaba programada para este miércoles, en la cual el juez iba a definir si cambiaba la tipicidad del homicidio a doloso a culposo, se aplazó por tercera vez consecutiva. Esta vez el fiscal del caso indicó que estaba en vacaciones y el auxiliar señaló que tenía otra audiencia programada.
«El asesino sigue fresco, campante y no creo que sea posible. No se si los abogados están buscando que nosotros le pidamos perdón más adelante a la familia de Salamanca Danderino o que le hagamos una estatua para congraciarnos con él. El fiscal le está cambiando todos los cargos que iba borracho y a alta velocidad y lo quiere poner como un accidente».
El padre de una de las ingenieras que falleció en el fatal accidente señaló que lo que ellos están buscando es que se hagan justicia. «No puede llegar un niño y matar a dos personas y con platica se arregla todo y se van para la casa (…) La Fiscalía sigue amañando este proceso, beneficiando siempre a Salamanca».
Los familiares esperan revocar por todos los medios legales y jurídicos el preacuerdo firmado a finales del año pasado y el cual se presentó ante un juez de conocimiento. Por esto no descartan pedir un cambio de fiscal «Nosotros esperamos que se haga claridad en el homicidio de nuestra hija».
Llamó la atención sobre el hecho de que desde el principio se presentó una omisión por parte de las autoridades para llevar ante la justicia al joven de 23 años. «Él estaba en una patrulla y llegó la mamá y por arte de magia quedó libre».
Salamanca Danderino se encuentra privado de su libertad desde septiembre del año pasado en el pabellón de funcionarios públicos de la cárcel La Picota de Bogotá.