Con el propósito de una reparación por los perjuicios causados y en el contexto de la búsqueda de verdad y justicia, el expresidente Álvaro Uribe Vélez acudió ayer a la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia para solicitar formalmente que se le acepte como parte civil (víctima) en el proceso penal que se adelanta contra la exsenadora liberal Piedad Córdoba, por sus presuntas relaciones con la guerrilla de las Farc.
El documento, con tres anexos, detalla los 17 episodios en los que la guerrilla de las Farc ha atentado contra el expresidente Uribe, desde que fue dinamitada una de las sedes de su movimiento político en Medellín en febrero de 1994, hasta una frustrada acción de la guerrilla en Neiva (Huila), en mayo de 2009, cuando las autoridades encontraron en una vivienda más de 300 kilos de explosivo que iban a ser utilizados contra Álvaro Uribe.
De manera adicional, el documento presentado por Uribe en la Corte, a través de su abogado Jaime Granados, contiene detalles de dos intervenciones públicas de la exsenadora Córdoba en las que, según Uribe, se vio perjudicado por su proceder. Se trata de sus actuaciones públicas en un simposio realizado en México, donde las Farc aparecieron como uno de los convocantes, y otro evento realizado en Madrid, donde una vez más la congresista la emprendió contra Uribe.
Se trata del simposio “Los partidos políticos y una nueva ciudad”, realizado en México, en el que la entonces senadora Córdoba calificó a Uribe como “mafioso, paramilitar y asesino”, al tiempo que les pidió a los gobiernos progresistas de América Latina romper relaciones con Colombia. El segundo escenario fue la “Cumbre de los pueblos”, que tuvo lugar en Madrid (España) en mayo de 2010, donde Piedad Córdoba pidió que las Farc y el Eln fueran sacadas de las listas de terroristas y expresó que los computadores de alias Raúl Reyes eran un invento de Uribe.
En su documento, el abogado Granados argumentó que está plenamente probado que las Farc han atentado contra Álvaro Uribe y que además existe prueba directa de agresiones de Piedad Córdoba contra el expresidente, estos hechos, sumados a decisiones jurídicas en firme que señalan relaciones entre la excongresista y las Farc, llevaron al exmandatario a solicitar formalmente que se le acepte como víctima en el proceso que se adelanta en la Corte contra la excongresista Piedad Córdoba.
En la actualidad, contra ella existe una indagación preliminar en la Corte Suprema de Justicia, por el presunto delito de concierto para delinquir, al tiempo que la Procuraduría dispuso su destitución. El documento presentado ayer sostiene que no se busca establecer relaciones entre la exsenadora y los atentados contra Uribe, sino que estos ataques se habrían dado en desarrollo de una empresa criminal de la cual, según Granados, la excongresista formaría parte.