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Los nueve pleitos de traspasos de jugadores colombianos

Un informe de la Comisión del Estatuto del Jugador de la Dimayor demuestra que el organismo tiene pleitos pendientes por resolver desde 2014 a la fecha. Según los críticos, este atraso demuestra el escaso interés con que marchan estas peleas en el interior del fútbol.

16 de julio de 2018 - 09:00 p. m.
La Comisión del Estatuto del Jugador de la Dimayor se encarga de revisar pleitos deportivos. / Gettyimages
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Con la terminación del Mundial de Fútbol Rusia 2018 y el regreso de la actividad competitiva en este deporte en Colombia, cobran actualidad también las peleas pendientes del fútbol nacional. Además de la escogencia del nuevo presidente de la Dimayor para reemplazar al saliente Jorge Perdomo, regresan los litigios que se ventilan ante la Comisión del Estatuto del Jugador, instancia creada desde 2011 para resolver dificultades entre clubes deportivos respecto a transferencia de jugadores, contratos de trabajo o derechos de formación, entre otras controversias.

El Espectador conoció el último informe presentado por el secretario de la Comisión del Estatuto del Jugador, Orlando Morales Leal, en el que se resume que en la actualidad hay nueve peleas que se están resolviendo ante el organismo, y en la mayoría de ellos o los casos están en los alegatos de conclusión o en etapa de recaudo de pruebas. Curiosamente tres de los nueve litigios registrados en el documento tienen como protagonista al equipo Once Caldas, de la ciudad de Manizales. En dos casos, la pelea es con el Corpereira y un tercero con el equipo profesional Pasto.

En el informe se detalla que en la actualidad se tramita ante la Comisión del Estatuto de la Dimayor un proceso entre Corpereira y el Once Caldas por presunto incumplimiento en las obligaciones económicas del convenio de transferencia definitiva del jugador José Heriberto Izquierdo. El litigio está avaluado en casi $400 millones y tiene que ver con un porcentaje del negocio a través del cual Izquierdo pasó al equipo Brujas de Bélgica. Según Corpereira, su contraparte Caldas hizo unos descuentos en esa transacción que afectaron sus intereses económicos.

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El caso está en recurso de reposición en subsidio de apelación y tiene proyecto para análisis de la Comisión del Estatuto del Jugador. Y no es el único en el que el Once Caldas es protagonista. En dos pleitos más es demandante. El primero contra Corpereira por supuesto incumplimiento del convenio deportivo de transferencia temporal del jugador Silvio Arango Betancourt. El litigio está fallado y las pretensiones del Caldas son de $678 millones. El último caso del Once Caldas, también en calidad de demandante, tiene como contraparte al equipo Deportivo Pasto, de Nariño.

En este caso, la pelea es por presunto incumplimiento de obligaciones económicas en el convenio deportivo de transferencia de rescisión del contrato del jugador Yúber Asprilla Vieira. El jugador, actualmente en el Pumas de México, estuvo en Millonarios entre 2010 y 2015, y el último año fue cedido al Once Caldas, que a su vez le permitió jugar definitivamente en el Pasto. No obstante, en esta última etapa quedó un conflicto valorado en $50 millones que, según el reporte conocido por este diario, ya está a punto de resolverse con una decisión de fondo.

La institución Corpereira, desde 2014, tiene un pleito pendiente con el Cúcuta Deportivo. Las pretensiones ascienden a $50 millones y el litigio tiene que ver con el presunto incumplimiento de obligaciones económicas del convenio deportivo de transferencia definitiva del jugador Miguel Fernando Vargas Castaño. El deportista se desempeña como arquero, entre 2008 y 2013 jugó con el Pereira, pero al año siguiente fue al Cúcuta y en ese instante surgió el pleito que está pendiente para fallo de fondo. En la actualidad, después de su paso por Panamá, Vargas juega en el Deportes Quindío.

Otro protagonista ante la Comisión del Estatuto del Jugador es el Deportivo Cali. Según el informe del estado de procesos, fechado el pasado 23 de mayo, el equipo de la Sultana del Valle tiene una pelea pendiente con el Medellín, valorado en US$500 mil y $294 millones adicionales. El pleito, planteado desde 2015, tiene que ver con el presunto incumplimiento de obligaciones económicas del convenio deportivo de transferencia del jugador Fernando Mosquera Alomia, quien actualmente se desempeña como jugador del Universitario de Popayán (Cauca).

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El jugador inició su actividad profesional en Uruguay en 2004 y pasó sucesivamente por Quindío, Cortuluá, Centauros, Santa Fe, Medellín, Jaguares de Chiapas, nuevamente Medellín, Nacional, Cali y Cartagena. El pleito surgió en 2015 y, tres años después, todavía no se resuelve. El Cali reclama al Medellín por la transferencia del jugador, pero apenas se están practicando las pruebas testimoniales del caso y, según el informe de la Comisión, Orlando Morales, en la actualidad, está a la espera de programar una fecha para practicar las pruebas requeridas en el caso.

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El segundo pleito en el que aparece el Cali, esta vez como demandado, tiene como impulsor del proceso al jugador Mateo Casierra. El delantero nariñense, que jugó en el Deportivo Cali entre 2015 y 2016, fue transferido al Ajax de Holanda, donde jugó hasta 2018 y luego fue cedido al FC Groningen, también de Holanda, donde hoy se desempeña. Su pelea está radicada en la Comisión del Estatuto del Jugador desde 2016, con una cuantía del pleito en un poco más de un millón de euros, y está en recurso de reposición con un proyecto de fallo para ser analizado en la Comisión.

Los tres casos finales, incluidos en el informe del estado de proceso ante la Comisión del Estatuto del Jugador de la Dimayor, tienen que ver, inicialmente, con una pelea entre la firma Talento Dorado y el club Millonarios por incumplimiento del convenio deportivo de transferencia del jugador Ánderson Zapata Diosa. Este defensa se inició en el Medellín en 2004 y pasó por Rionegro, Bucaramanga e Itagüí, hasta llegar a Millonarios en 2013. Un año después se fue al Águilas, pero quedó la pelea calculada en $800 millones. En 2016, Zapata jugó en el Patriotas y hoy está en el América.

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Los dos finales y principales pleitos son los que sostiene Santa Fe con Bucaramanga, por la transferencia del jugador Darío Rodríguez, y una pelea pendiente entre el Cortuluá y el Nacional por dificultades en la transferencia del jugador Fernando Uribe Hincapié. En el segundo caso, la pelea data de 2015, está tasada en US$5 mil y, al parecer, ya hay una decisión pendiente de notificación. Respecto al caso Rodríguez, el pleito tiene una cuantía de US$2 millones y tiene que ver con el incumplimiento del convenio de transferencia.

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Según expertos en el tema, lo que revela el informe de la Comisión del Estatuto del Jugador de la Dimayor es el atraso que existe en este organismo, habitualmente confirmado por magistrados de las altas cortes, para resolver dilemas internos en el fútbol colombiano. De conformidad con el artículo 41 del Estatuto del Jugador de la Federación Colombiana de Fútbol, este es el trámite que se les debe dar a los conflictos propios de los jugadores de fútbol, pero lo que se demuestra en la práctica es que no resuelve con la celeridad con que se mueven los negocios en este deporte.

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