Por medio de otro comunicado desde la clandestinidad, el excomisioando de Paz Luis C. Restrepo presentó diversas críticas al proceso que adelanta la Fiscalía en su contra por su presunta participación en el montaje de la desmovilización de la compañía Cacica La Gaitana de las Farc, registrada en marzo de 2006.
“Hoy, vestidos con el ropaje de la ley, los criminales se han apoderado de la Fiscalía. Si fueron capaces de hacer este montaje del que me acusan, no dudarán en matarme cuando me tengan a su alcance”, precisa en uno de los apartes del comunicado el excomisionado de Paz, por lo que señala que está buscando asilo en otro país, “con el fin de que me brinden la protección que mi país no quiso darme”.
En la carta, publicada en el sitio Periodismo Sin Fronteras, Restrepo calificó de “calumniosas” las argumentaciones presentadas por la Fiscalía en la imputación de cuatro delitos en su contra y la solicitud de medida de aseguramiento.
“Para declararme un peligro para la sociedad, recurren a testigos falsos que jamás he visto en m vida”, precisó en el comunicado de tres párrafos, en los que niega que haya intentado sobornar y comprar testigos para que no declararan en su contra, y no contaran detalles sobre la manera en cómo se fraguó la falsa desmovilización.
Para Restrepo Ramírez, cuyo paradero se desconoce desde el pasado 8 de enero, la llamada “empresa criminal” de la que se le acusa haber sido parte junto a otros militares, narcotraficantes, y guerrilleros sí existe, “pero se encuentra en la Fiscalía General de la Nación”.
En los últimos días la Fiscalía le imputó los delitos de peculado por apropiación, prevaricato por acción, fraude procesal, y porte, fabricación y tráfico de armas de uso exclusivo de las Fuerzas Militares.
Además se le manifestó a la juez 62 de garantías la necesidad de hacer una solicitud formal a la Interpol para que se emita circular roja en contra de Restrepo Ramírez, “para que se someta a la justicia colombiana”.
Comunicado completo
He escuchado con espanto las imputaciones calumniosas que me hace la Fiscalía. Como si fuera poco, para declararme un peligro para la sociedad, recurren a testigos falsos que jamás he visto en mi vida, cuyos nombres desconozco, para decir ahora que intenté comprar silencios y preparar desmovilizaciones fraudulentas.
Con profundo dolor debo decir que la empresa criminal de la que quieren hacerme responsable se encuentra en realidad en la Fiscalía General de la Nación. Jamás pensé que la maldad humana pudiera llegar hasta estos límites. ¡Pobre Colombia!
Hoy, vestidos con el ropaje de la ley, los criminales se han apoderado de la Fiscalía. Si fueron capaces de hacer este montaje del que me acusan, no dudarán en matarme cuando me tengan a su alcance. Recurriré por eso a las leyes internacionales para que otro gobierno me de la protección que el de mi país no quiso o no pudo darme. Y ante estas infamias solo cabe la dignidad del silencio.
Luis C. Restrepo Ramírez