Escobar reconoció que recibió de Fidupetrol honorarios por $200 millones en desarrollo de un contrato de asesoría jurídica que pretendía acompañar una tutela interpuesta por la fiduciaria para tumbar un fallo de la Corte Suprema de Justicia que la condenaba al pago de $22.500 millones. Sin embargo, el abogado Víctor Pacheco sostuvo que fue a través de ese contrato con Escobar que se pagó el soborno que tiene tambaleando a Jorge Pretelt Chaljub, magistrado de la Corte Constitucional. La diligencia de interrogatorio de Escobar fue fijada para el viernes 13 de marzo y el ente investigador citó además a Fernando Pretelt Chaljub, hermano del magistrado, y a Guillermo Caballero Lozano, representante legal de Fidupetrol, para que den su versión en interrogatorio. Pretelt fue citado para el 17 de marzo y Caballero dos días después. Se trata de la denuncia por presuntos hechos de corrupción más grave en la historia del alto tribunal. A pesar de que en su declaración de este lunes ante un fiscal, Pacheco trató de acomodar su versión y reversó las denuncias que les expresó de viva voz a los magistrados Mauricio González, Gabriel Mendoza y Luis Ernesto Vargas, la Fiscalía tiene muchas sospechas sobre el episodio y por eso citó a interrogatorio a estas tres personas. En un primer momento, Pacheco aseguró que Jorge Pretelt le pidió $500 millones para favorecer a Fidupetrol con la tutela. Según su versión inicial, la idea era hacérselos llegar al magistrado González, ponente del caso, porque Pretelt era el único que le hablaba al oído; supuestamente le sería enviado a través de su exesposa, la abogada Marcela Monroy. En palabras de Pacheco, el voto del magistrado Luis Guillermo Guerrero presuntamente lo controlaba Escobar, y por eso había que darle un millonario contrato de asesoría con Fidupetrol, que fue firmado después de que la cuestionada tutela en la Corte Constitucional fuera seleccionada, lo que despertó las sospechas de los investigadores de la Fiscalía. En su primera declaración, Pacheco aseguró que Fernando Pretelt también había sido beneficiario de este entuerto. No obstante, ante la Fiscalía el abogado barranquillero dio una versión exótica: que lo que le dijo el magistrado Pretelt era que la tutela había sido seleccionada, que era necesario pagarle $500 millones a un jurista de peso como Escobar y que había que mandarles unos regalos a Marcela Monroy y a su hijo para que el magistrado González se sintiera complacido y fallara a su favor. Versión que la Fiscalía no creyó, pues le puso de presente a Pacheco la grabación de una conversación que sostuvo el 2 de febrero pasado con el magistrado Vargas, en la cual quedó constancia de que Pacheco sí denunció que Pretelt le había pedido $500 millones por la tutela. Anoche, varios medios de comunicación divulgaron la grabación de la conversación entre Pacheco y Vargas que confirma la denuncia interpuesta por el magistrado Mauricio González ante la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes. La Fiscalía pretende dilucidar cuanto antes el más grave escándalo de corrupción de esta alta corte. También buscará establecer si Escobar obró ilegalmente cuando le mencionó en un almuerzo al magistrado González que en su despacho cursaba una tutela en la que él oficiaba como abogado, en hechos revelados por este diario el lunes 9 de marzo. Escobar le dijo a El Espectador que estaba tranquilo, aunque reconoció que haber acompañado al magistrado Pretelt a una entrevista con la periodista de El Tiempo María Isabel Rueda había sido una “metida de pata”.