El anuncio lo hicieron integrantes de la reserva quienes precisaron que esta decisión afectaría de manera radical el desempeño de las tropas que combaten a diario.
El General (r) Rafael Zamudio Molina, presidente de Acore, afirmó que la privatización de este centro hospitalario "no puede ser un negocio para un Gobierno que se sustenta en la seguridad democrática".
Además precisó que los costos de la atención de los heridos en combate son muy altos. "No se puede pretender que esa obligación se traslade al sector privado y mucho menos a los uniformados que han sido afectados defendiendo las instituciones".
El General Guillermo Bastidas aseguró que el pasivo pensional del Hospital llega a los 260 mil millones de pesos, situación que agrava las del régimen de salud de los militares.