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Millonaria condena a hidroeléctrica por inundación de cultivos en Tolima

Después de quince años, campesinos reciben justicia.

11 de marzo de 2009 - 05:41 a. m.
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 La Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia condenó a la Central Hidroeléctrica de Betania S.A. a pagar a seis familias campesinas una millonaria indemnización por la pérdida de sus cultivos en 1994.

Los hechos ocurrieron cuando la Hidroeléctrica abrió las compuertas de la central durante cinco días en abril de 1994, "al realizar una actividad peligrosa, un errado, culpable e imprevisto manejo del caudal del embalse durante la creciente del río Magdalena", provocando con ello el arrasamiento de los cultivos que tenían las familias en sus predios, según reposa en la sentencia.

Los demandantes tenían cultivos de algodón y papaya en las fincas Olirco, Capri, San Antonio, Anchique-Capri, hasta el momento en que erróneamente fueron abiertas las compuertas, causando la fuerte inundación que los arrasó. Todas las fincas eran vecinas del Natagaima, Tolima.

La Corte determinó que la Hidroeléctrica tenía claridad de las épocas en que el río Magdalena sufría crecientes de acuerdo a las fechas estipuladas para las épocas de verano e invierno.

El Alto Tribunal dijo que aun sabiendo que estaban en época de invierno y que habían sido evidentes un sinnúmero de fuertes precipitaciones en la zona en días anteriores, no empezó a desembalsar las aguas de la represa paulatinamente, "lo que obligó a hacer desembalses masivos, rápidos e irresponsables", según argumentaron en su momento los demandantes.

La construcción de la represa se dio con el fin de reducir la frecuencia de las inundaciones del río, para permitir con ello que las tierras ribereñas aguas abajo de la represa pudieran ser explotadas por los campesinos de la zona.

La Sala, con ponencia del magistrado Arturo Solarte, decidió que era obligación de la Hidroeléctrica de Betania utilizar todos los instrumentos tecnológicos que fueran necesarios para predecir las lluvias en la zona, lo que encontraba apoyo en la creciente del río Magdalena y en los períodos de lluvias históricamente previstos.

"Es evidente que nos incrementos que se puedan presentar en el volumen de metros cúbicos de agua que ingresan a la represa y las correspondientes descargas que sea menester realizar, no pueden considerarse como algo ajeno o extraño al círculo de actividad y de control de la demandada", subrayó la Corte.

Por eso fue condenada la Hidroeléctrica de Betania a pagar a las seis familias un total de $241.528.000 en 1994. 15 años después se deben hacer los ajustes monetarios pertinentes, por lo que los campesinos recibirán una suma de dinero superior a la mencionada.

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