"Estamos en un momento donde todos estos delincuentes deben estar notificados en que no pueden pasar por encima del Estado y mucho menos atribuirse poderes para amenazar, para intimidar, para extorsionar o para asesinar colombianos" , dijo el director de la policía, general Óscar Naranjo.
El alto oficial comentó tras la extradición de ‘Macaco’ y al ser interrogado acerca de si espera reacciones violentas de las organizaciones criminales.
Jiménez fue extraditado esta madrugada por el Gobierno del presidente Álvaro Uribe, y después de que el Consejo Superior de la Judicatura invalidó un recurso que intentó evitar su envío.
El afectado es acusado en Estados Unidos de narcotráfico, lavado de dinero y financiación al terrorismo.
Al extraditado, mando máximo del Bloque Central Bolívar, considerado como la mayor facción de las Autodefensas, se le atribuyen unos 10.000 casos de asesinato y desaparición forzada, según el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice).
"Mi obligación como director de la Policía es hacer un llamado para que a nadie se le ocurra producir una respuesta armada, violenta, terrorista, frente a una decisión institucional avalada por los órganos jurisdiccionales y finalmente autorizada por el Ejecutivo a través del Presidente", añadió el general Naranjo.
El alto oficial insistió en que de este modo quedan los demás miembros de las Auc y de facciones que regresaron a las armas "notificados" de que no se permitirán "más amenazas, más intimidaciones y más acciones violentas".
Naranjo añadió que las autoridades mantienen una "actitud vigilante ante los miembros (acogidos) de Justicia y Paz", marco legal de la desmovilización de paramilitares.
El general Naranjo, sin embargo, se declaró consciente de que "frente a esos vacíos de poder mafioso la respuesta inmediata es una oleada de violencia, tratando de ocupar esos espacios a la fuerza, que implica no sólo la muerte y el secuestro, sino también la extorsión selectiva".
En el caso "que nos ocupa hoy", agregó, "hemos obrado con toda contundencia y la decisión del Gobierno, de la propia policía, es evitar que haya una regeneración de esa estructura armada que Carlos Mario Jiménez logró consolidar, a lo largo de varios años, como un aparato criminal".
Puntualizó en que "esta extradición debe ser disuasiva y neutralizante para las personas que integraron esa organización en concreto (el BCB), y para que quienes están fuera del proceso, están notificados de que la acción estatal está encaminada a neutralizarlos y a evitar que ocupen esos espacios".