En el más reciente operativo antidrogas ejecutado en aguas internacionales, cerca de Costa Rica, y con el apoyo de autoridades estadounidenses, la Dijin puso al descubierto una nueva modalidad de tráfico internacional de estupefacientes desde Colombia hacia Costa Rica, México y los Estados Unidos.
De acuerdo con la investigación, una organización trasnacional utiliza barcos que halan boyas o globos a los cuales le son amarradas pequeñas cantidades de droga, que a su vez se encuentran en sacos de costal sellados e impermeabilizados.
Según la Dijin, esta nueva modalidad consiste en que los barcos zarpan desde el puerto de Tumaco – Nariño, con destino a México; ya en altamar y previamente dispuesto con coordenadas, cortan las cuerdas que sujetan las boyas, las cuales quedan flotando en el mar para que posteriormente sean recogidas por organizaciones del narcotráfico de Centroamérica.
Los alijos están compuestas por un sistema seguro e impermeabilizado, el cual impide que la droga se hunda o se humedezca. Posee un sistema de GPS, el cual permite que sean ubicados por la organización en cualquier parte. Los traficantes utilizan fotoceldas, que recogen la luz del sol para dar energía al GPS.
“Esta nueva modalidad se convierte en un medio de fácil transporte y difícil detección por las autoridades, gracias a su camuflaje bajo el mar”, señalaron fuentes de la Dijin.
Sin embargo, en esta operación los transportadores de la droga una vez se percataron de la presencia policial cortaron las sogas que sujetaban las boyas para de esta forma dejarlas a la deriva. Una vez se logró llegar con una patrulla marítima a las coordenadas, fueron encontradas flotando tres boyas, la cuales sujetaban 20 kilos de cocaína cada una, para un total de 60 kilos.