Roberto Batidas, padre de Ana Bastidas celebró la decisión del juez 20 de conocimiento que envío a la cárcel a Fabio Andrés Salamanca, el joven que le quitó a su hija cuando embistió el taxi en el que se transportaba con una compañera de trabajo en la madrugada del pasado 12 de julio en la calle 26 con carrera 30.
Bastidas no pudo ocultar su satisfacción con la decisión judicial, asegurando que el fallo de segunda instancia le devolvió la fe en la justicia colombiana, la cual había perdido el pasado 30 de julio cuando una juez de garantías consideró que no existían argumentos suficientes para cobijar con medida de aseguramiento a Salamanca Danderino.
“Estamos más tranquilos porque la única justicia que puede operar es esa, no hay plata que reponga a mi hija en este momento. Es un aliciente para uno ver que la persona que asesinó a mi hija la tengan en este momento allá”, aseguró al final de la audiencia.
Y es que para el padre de la joven ingeniera no existe ninguna duda de que el procesado representa un peligro para la sociedad puesto que era consciente de su comportamiento y de las consecuencias de manejar bajo los efectos del alcohol.
“Es una persona peligrosa que asesinó a mi hija vilmente, una profesional que venía de trabajar a las 3:00 de la mañana”, indicó el hombre con lágrimas en sus ojos al recordar a su hija.
Bastidas indicó que el siguiente paso es investigar a los policías de tránsito que llegaron al lugar de los hechos y quienes incumpliendo el protocolo no pusieron a disposición de la Fiscalía al joven de 23 años quien registró grado tres en la prueba de alcoholemia.
“Necesito ahora las pruebas del general Parra, qué pasó esa noche en el lugar de los hechos (…) por qué el señor (Salamanca) estando capturado se salió de la patrulla”, explicó.
Por su parte, Isabel Torres, hermana de Diana Torres, aseguró que con esta decisión se le envía un mensaje a todas las personas que incumplen las normas de tránsito.
“Esperamos que siempre sea justicia para todos los borrachos, no que porque tengan o no tengan dinero, sino que la ley sea para todos”, aseguró ante las preguntas de los medios de comunicación.
La gravedad de los hechos
En su intervención, el juez 20 de conocimiento indicó que Fabio Andrés Salamanca Danderino representa un peligro para la sociedad, indicando que se debe evaluar la gravedad y magnitud del delito imputado por la Fiscalía.
El funcionario judicial no compartió el argumento esgrimido por la jueza de garantías que dejó en libertad al procesado que hacía referencia al compromiso firmado por el joven de 23 años para no manejar un vehículo.
“Para este servidor no es seguro que el imputado por estos hechos no le queden ganas de subirse a un vehículo o conducirlo como lo indicó la jueza de primer grado y la defensa. Que por habérsele retirado su licencia de conducción no decida asumir el riego”, señaló.
Para el administrador de justicia pese a que la libertad es un derecho constitucional, existen momentos en que esta debe ser restringida con el fin de proteger a la comunidad.
“La medida de aseguramiento resulta procedente para cualquier delito, no solamente para los dolosos. Siendo relevantes que se cumplan, como se verificó en este caso, los requisitos de orden subjetivo y objetivos”, explicó.
Finalmente el juez, al resolver el recurso de apelación, aseguró que con la decisión de manejar bajo los efectos del alcohol el procesado afectó el “bien jurídico tutelado de la vida” que tenían Diana Milena Bastidas, Ana Torres y Hollman Iván Cangrejo.
Ante esto señaló que no se puede justificar su libertad con el hecho de que está buscando una indemnización para las víctimas, puesto que esto no puede alejar el concepto de gravedad e irrespeto a las normas en las que incurrió el procesado quien no se hizo presente a la audiencia celebrada este martes.