Eldaneyis Mosquera, durante una rueda de prensa en Medellín, aseguró que no conoce el paradero de los cabecillas de las Farc ni del ex congresista Óscar Tulio Lizcano, secuestrado el 5 de agosto de 2000 por un bloque de las Farc en Riosucio, Caldas.
La guerrillera señaló que no es una mujer sangrienta. "Me acusan de hechos en los que jamás participe, ni como autora material ni intelectual”, agregó ‘Karina’. Sin embargo la líder guerrillera está investigada por la masacre de Nariño, Antioquia, perpetrada el 30 de julio de 1999. También deberá responder por la masacre de Juradó, Chocó, cometida el 12 de diciembre de 1999. Además la procesan por la masacre de Salamina, Caldas, ejecutada el 2 de febrero de 2002.
Así mismo, Mosquera está sindicada por los delitos de homicidio, secuestro extorsivo, terrorismo, daño en bien ajeno y rebelión.
‘Karina’, al momento de hacer sus exigencias, pidió que en el instante en que ella se entregara estuviera presente su hija, como parte de la protección que debían adelantar las autoridades a su familia.
En sus primeras declaraciones la líder guerrillera reveló que se entregó porque estaba muriéndose de hambre y que las condiciones no eran las mejores debido a la persecución de los organismos de control.
El Gobierno considera que más miembros del secretariado y otros cabecillas de las Farc se podrían entregar en los próximos días debido a los múltiples operativos que actualmente se desarrollan en contra de la subversión.
“Yo creo que en este caso se pude pagar una recompensa para las personas que el Das contactó con el fin de llevar a cabo la misma entrega (…) ‘Karina’ es una mujer que fue ascendiendo, gracias a su audacia, en su crueldad, demostrando cosas muy malas que le permitieron volverse una leyenda”, dijo.
Hasta el momento es un misterio que cosas fueron ofrecidas por las autoridades, pero una vez se determinen los beneficios se mira que será entregado en materia judicial.