Este lunes el juez 40 penal del circuito revocó la libertad del denominado hacker Andrés Sepúlveda, procesado por su presunta participación en las interceptaciones ilegales de correos electrónicos, líneas celulares y obtención de datos personales, realizadas a miembros de las Farc y funcionarios del Gobierno relacionados con el proceso de paz que se adelanta en La Habana, Cuba.
En su decisión judicial el juez consideró que el ‘hacker’ representa un peligro para la sociedad y en libertad podría manipular los elementos materiales probatorios así como influir en los testigos que serán presentados en el juicio por parte de la Fiscalía.
En la decisión de 24 páginas proferida por el juez, Carlos Duque, se hace alusión además a la acción que se adelantó –no sólo para espiar a los negociadores en La Habana- sino para la utilización de un virus con el que se pretendía sabotear la cuenta del Twitter del presidente Juan Manuel Santos.
Hace referencia además a la compra de dicho software malicioso a la Dirección de Inteligencia de Policía.
Cabe recordar que el pasado 9 de junio la jueza 10 de conocimiento levantó la medida de aseguramiento en centro carcelario a Sepúlveda Ardila. En su decisión judicial la jueza consideró que se presentaron fallas en la diligencia de imputación celebrada el pasado 7 de mayo, puesto que la Fiscalía General no ofreció elementos materiales probatorios que permitieran inferir la necesidad de una medida de aseguramiento en contra del procesado, reseñando que no se cumplieron los requisitos exigidos. (Lea: Juez ordenó la libertad del ‘hacker’ Andrés Sepúlveda)
Para la funcionaria judicial la imputación hecha por la Fiscalía General “quedó a medio camino” puesto que pese a que es un acto de mera comunicación no se respondieron la mayoría de las preguntas exigidas para este tipo de situaciones. Ante esto se ordenó además anular la diligencia de imputación al considerar las constantes y serias irregularidades que se presentaron.
La investigación contra Sepúlveda
Según la investigación Sepúlveda Ardila había comprado un paquete de 20 correos electrónicos con sus respectivas claves de “gente en La Habana, que está en la mesa de negociación”. Hasta el momento solamente había pagado tres de los ochos millones. “Base de datos desmovilizados de la guerrilla que obtuvo por un contacto conocido como Torres en el COA, unidad adscrita al Ministerio de Defensa”.
Sepúlveda Ardila fue capturado el pasado 6 de mayo en el marco de un operativo adelantado por agentes del CTI de la Fiscalía General en su oficina ubicada en el norte de Bogotá donde se estarían adelantando actividades ilegales contra personas relacionadas con el proceso de paz así como otros dirigentes políticos.
En su computador personal, según el ente, estaban los informes relacionados con las interceptaciones realizadas a los correos al exvicepresidente de la República, Francisco Santos, así como funcionarios del Gobierno y guerrilleros de las Farc que tienen relación directa o indirecta con las negociaciones que se adelantan en La Habana.
Por una fuente anónima, la Fiscalía General obtuvo información sobre las actividades ilegales que se estarían adelantando en la oficina 211 ubicada en la calle 93b con 17. Según el ente investigador ahí se realizaban actividades dirigidas al ‘marketing negro’ en contra de un grupo preseleccionado.
En el momento de su captura, el desarrollador de software le manifestó a los investigadores, en presencia de su abogado, que estaba dispuesto a colaborar con las autoridades y dar detalles sobre las actividades que se adelantaban en su oficina e incluso en su domicilio.
“La información hallada en los equipos de cómputo fue creada usando software malicioso, obtener información de diferentes personas, usando así redes sociales para interceptar datos, ingreso abusivo de plataformas. Violación de la protección de la información y datos consagrados por la ley”, señaló la jueza al hacer referencia a la información entregada por el ente en la audiencia de imputación.