El juez de distrito Royce Lamberth confirmó este jueves en una audiencia de seguimiento la fecha del juicio, que comenzará con la selección del jurado y durará mínimo dos o tres semanas.
Este será el cuarto juicio de Simón Trinidad en Estados Unidos, pues también ha sido juzgado dos veces por el secuestro de los tres ciudadanos norteamericanos Keith Stansell, Thomas Howes y Marc Gonsalves, ocurrido en 2003.
El año pasado el jurado no llegó a un veredicto unánime sobre su implicación en el secuestro de los tres contratistas del Pentágono y el juez se vio obligado a anular el juicio.
En julio de este año, el subversivo fue finalmente declarado culpable de conspiración para el secuestro de los tres estadounidenses, en un segundo juicio que estaba a punto de convertirse en otro fracaso para la fiscalía.
De hecho, el juez Royce Lamberth tuvo que declarar nulo el juicio en cuatro de los cinco cargos que se le imputaban a ‘Simón Trinidad’ porque el jurado no pudo llegar a un veredicto unánime sobre su culpabilidad o inocencia.
El próximo lunes, 3 de diciembre, el juez notificará al guerrillero de las Farc su sentencia por este cargo, después de que aplazara el pasado 20 de noviembre la audiencia inicialmente prevista para ello.
Bajo la ley estadounidense, el guerrillero afrontaría una sentencia de cadena perpetua, pero el acuerdo de extradición con Colombia prohíbe una condena de esa magnitud.
Al igual que en el juicio por el secuestro de los tres norteamericanos, la fiscalía de Estado Unidos ha decidido hacer un segundo intento para lograr una condena para Simón Trinidad por narcotráfico, aunque esta vez tendrá que preparar mejor el juicio.
Precisamente, la debilidad de las pruebas que aportó y la poca credibilidad de los testigos fueron determinantes para que el jurado dudara de la implicación directa del guerrillero en el narcotráfico.
De hecho, la defensa prevé registrar mociones para verificar la credibilidad de los testigos y eliminar de las pruebas anteriores de la fiscalía un video al que consideran un montaje.
En el primer juicio por narcotráfico, siete de los miembros del jurado consideraron inocente al subversivo, mientras que los otros cinco lo encontraron culpable.
Tres de los miembros del jurado que accedieron a hablar con la prensa, todos partidarios del veredicto de no culpable, explicaron que lo que determinó su decisión fue "la escasa credibilidad de algunas de las pruebas" y "la debilidad de la acusación".
"Había ciertas pruebas presentadas que simplemente no nos creíamos", dijo Kayme Johnson. "Es más, algunas de las historias eran tan exageradas, tan físicamente imposibles, que no me lo podía creer", añadió.
Otro de los miembros del jurado explicó que no tenía "muy clara la conexión de ‘Simón Trinidad’ con las pruebas" y consideró que la acusación "había sido muy floja. El hecho de que sea conocido el vínculo de las Farc con el tráfico de drogas no significa que Trinidad sea culpable de narcotráfico", apuntó.
El argumento de la fiscalía para inculpar a Simón Trinidad por tráfico de droga era y es que el guerrillero, como miembro de las mesas temáticas que prepararon la postura de las Farc durante las negociaciones con el gobierno de Andrés Pastrana (1998-2002), estuvo en la región del Caguán, donde las autoridades encontraron más tarde laboratorios para el procesamiento de cocaína.
Según la fiscalía, el jefe militar de las Farc, Jorge Briceño, alias "Mono Jojoy", está detrás de esta red de narcotráfico, pero "Simón Trinidad" siempre le acompañaba y le sustituía en varias ocasiones.