De ser protagonistas de la farándula, el empresario Juan Manuel Dávila Fernández y su exnovia, la exreina Valerie Domínguez, se convirtieron en los personajes de un culebrón al que ayer se le agregó otro capítulo en los juzgados de Paloquemao, al comienzo del juicio contra la actriz por su presunta participación en el escándalo de Agro Ingreso Seguro (AIS), proceso por el que será condenado su expareja Dávila Fernández, hoy en día uno de los principales testigos contra la diseñadora.
Ayer, con paso seguro entró caminando a la sala de audiencias de Paloquemao Juan Manuel Dávila Fernández de Soto. Lo hizo para atestiguar dentro del juicio en el que se esclarecerá si, como lo afirma Dávila, la exreina sabía en qué se estaba metiendo cuando firmó los documentos que la acreditaban como arrendataria del predio La Faena, en Magdalena, que recibió $306 millones en subsidios del cuestionado programa.
Tres tensas horas duró la declaración de Dávila. El hombre de 34 años, evitando constantemente la mirada de Valerie —quien por el contrario se la sostuvo durante buena parte de la audiencia— afirmó que su exnovia sabía de qué se trataba exactamente el subsidio que estaban pidiendo a través de Agro Ingreso Seguro. “Yo nunca la engañé ni la manipulé ni con respecto a esto, ni con respecto a nada”, dijo.
Y agregó pormenores de la relación que sostuvo con Domínguez. Según él, en una ocasión mientras se encontraban de paseo en España en 2009, Valerie lo golpeó tras enojarse, porque él se demoró en un bar con unos amigos. “Yo la cogí de los brazos porque ella trataba de zafarse para pegarme, me decía vulgaridades, estaba muy alterada”, expresó. “Valerie sufrió mucho a raíz del escándalo y eso fue motivo de muchas discusiones entre nosotros, antes de esto teníamos una relación tranquila, muy tierna, de mucho cariño. Era la mujer con la que me quería casar”, afirmó Dávila.
Una versión bastante diferente narró la exreina al momento de tomar lugar en el estrado. Domínguez afirmó que a su exnovio siempre pareció molestarle su trabajo, su forma de vida e incluso la forma en la que se vestía, y que así se lo manifestó en reiteradas oportunidades. En su calidad de actriz, comentó que “si yo sabía que iban a dar un capítulo de una escena romántica mía ni lo veía, porque sabía lo que iba a pasar (…) En algún momento llegué a pensar que era verdad que de pronto con mis actitudes lo molestaba, intenté dejar de hacer algunas cosas, de salir con mis amigos, mis conocidos”, aseveró.
Y agregó que Dávila era un hombre terriblemente agresivo a quien todo el mundo le tenía pánico y que en más de una ocasión le pegó. “Era un hombre muy celoso, gritaba, me pegaba y me empujaba”. La situación más grave, según ella, fue precisamente en ese viaje a España. Domínguez, mientras tomaba aire para poder contar lo que ocurrió, afirmó que ese día, durante la pelea, Dávila le pegó un cabezazo en el ascensor. “Fue tanto el escándalo causado que el recepcionista denunció el hecho a las autoridades locales, y menos mal llegó la policía y se lo llevaron a la estación y a mí a la clínica”, añadió la exreina.
Al caer la tarde de ayer Valerie Domínguez mostró varios correos cruzados con su exnovio el pasado mes de junio en los que él le pedía perdón por el enredo de AIS y en los que ella le contestaba en estos términos: “Me envolviste de la manera más asquerosa y ahora resulta que soy culpable de algo que tú sabes que yo no tenía ni idea. Eres un sucio asqueroso”. La audiencia será reiniciada en la mañana de hoy.