El Tribunal Administrativo de Bogotá le ordenó a esa cartera ministerial disponer de intérpretes conocedores del lenguaje de señas en todos los puntos de pago de la Planilla Integral para la Liquidación de Aportes, Pila, a favor de la población con discapacidad auditiva.
La decisión se produjo en respuesta a una acción popular en la que se alegaban las dificultades que tenían las personas a quienes les aqueja este mal, para poder efectuar sus pagos con efectividad, pues en los puntos de recaudo no encontraban el personal capacitado para diligenciar los trámites tendientes a la cancelación de sus obligaciones.
En más de una ocasión, aseveró uno de sus voceros, debieron desistir de sus propósitos, al no encontrar quién pudiera atenderlos para poder consignar el valor correspondiente a sus aportes.
El abogado accionante de la demanda, Alejandro Pinzón Hernández, aseguró que esta problemática se hizo visible desde la misma entrada en vigencia de la plataforma que caracterizó como improvisada, aunque reconoció que ha sido procedida por algunos cambios que han favorecido un cambio de panorama.
“Había diversas ineficiencias y, más aún, con personas que tenían las limitación auditiva, que llegaban a pagar la Pila y no había un intérprete en un banco, ni en un agente operador para que les explicara cómo tenían que cancelarla”, sostuvo.
El jurista indicó que, a más del nombramiento de personal capacitado para comunicarse ágilmente con los usuarios que sufran de discapacidad auditiva, el Ministerio también estará obligado a costear y liderar campañas publicitarias y de sensibilización, con el fin de agilizar el desarrollo de esa nueva herramienta.
Según el abogado Pinzón Hernández, más de 15 mil personas que sufren de discapacidad auditiva se verán beneficiadas con esta decisión, que deberá empezar a hacerse efectiva a partir de la fecha.