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‘Para’ detrás de la muerte de universitario

En el caso del asesinato del estudiante ya fueron imputadas ocho personas. Además, se vincula a Héimer Pulgarín, quien está preso y hace parte de Justicia y Paz.

25 de febrero de 2013 - 05:00 p. m.
Foto de la Fiscalía que muestra a Humberto Sarmiento durante su cautiverio. / Andrés Torres
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Un excomandante paramilitar del Bloque Centauros sería el autor intelectual del secuestro y posterior asesinato de Humberto Sarmiento Valle, estudiante de ingeniería industrial de la Universidad Sergio Arboleda. Según la Fiscalía, Héimer Antonio Pulgarín, alias Colegio, fue el cerebro de una operación que concluyó con el asesinato del joven de 23 años el pasado 27 de noviembre. El ente investigador logró la captura de ocho presuntos implicados en el caso, que ya fueron imputados por los delitos de secuestro extorsivo agravado, homicidio agravado, concierto para delinquir y porte ilegal de armas.

Ferney Orozco Torres, Flaminio Morales Rodríguez, alias Camilo; Jhoany Ríos; Eduardo Camargo, alias Jairo; Jairo Ferney Martínez, alias El Mono José; José Obdulio Cruz Linares y Mónica Ocampo, alias La Coche, junto a Colegio, son las personas que el ente investigador ha logrado capturar, gracias a las confesiones que ha realizado el autor material del crimen, alias Jonathan, quien está en el programa de protección de testigos. Sin embargo, las autoridades confirmaron que no se ha podido dar con el paradero de John Alberto Orozco, alias Cristian o El Soldado, otro exparamilitar que sería el segundo al mando de la operación y el encargado de engañar al universitario.

El método que utilizaron para secuestrar al estudiante fue convencerlo de la existencia de una guaca que contenía millones de dólares. Bajo mentiras, Sarmiento fue llevado al municipio de Yacopí (Cundinamarca) el 9 de noviembre. Desde el principio los implicados se hicieron pasar por miembros del frente 26 de las Farc y a través de llamadas intimidaron, amenazaron e intentaron extorsionar a la familia pidiendo $5.000 millones. Sin embargo, la Fiscalía —que fue alertada de la desaparición del universitario el 13 de noviembre—, el 18 de febrero y con la ayuda del testigo clave, logró llegar hasta estas ocho personas.

Durante la audiencia de imputación de cargos, el fiscal del caso argumentó que la participación de cada uno fue fundamental para el desarrollo de la operación. José Obdulio, al parecer, era el encargado de llevar víveres a la zona de la vereda Campoalegre, en el departamento de Caldas, donde estaba secuestrado Sarmiento. El Mono José transportó al estudiante de Bogotá a Yacopí y era el encargado de recibir las pruebas de supervivencia. Ferney Orozco llevó las armas desde Bogotá hasta la vereda ubicada en la vía La Dorada-Norcasia (Caldas) y además fue uno de los que cuidaron al universitario. Alias Jairo ayudó a transportar las armas y llevó al joven al lugar donde iba a estar secuestrado y finalmente fue quien lo cuidó y cavó la fosa donde lo enterraron. Alias Camilo era el dueño de una de las camionetas donde se desplazaban los captores y también era su conductor. Por último, La Coche fue una de las personas que más permanecieron junto a Sarmiento durante su cautiverio y sería quien con un cuchillo de cocina le abrió el abdomen al cuerpo sin vida para que “no se ‘soplara’ y la tierra no se levantara, ya que había estado en este tipo de situaciones”, enfatizó la Fiscalía.

Asimismo, para el ente investigador, Colegio fue el líder de la banda criminal y “desde prisión se comunicaba y extorsionaba, por medio del pin del celular, al padre de la víctima. Asimismo, coordinaba todo el operativo”, aseguró el ente investigador. Pulgarín ingresó en 1998 a las autodefensas, cuando aún era menor de edad, y a lo largo de los años logró posicionarse como uno de los hombres más importantes del Bloque Centauros, siendo uno de los creadores del temido frente paramilitar Alto Ariari, que operaba en el Meta. El exparamilitar fue vinculado en mayo de 2007 al programa de Justicia y Paz, después de solicitárselo al entonces alto comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, después de que fuera capturado el 24 de octubre de 2005 en Villavicencio. En su contra ya existen otras sentencias: en 2002 fue condenado a 19 años de prisión por homicidio y hurto, y en mayo de 2009 a 16 años por otros asesinatos. Los ocho implicados en el caso no aceptaron los cargos que les fueron imputados y, por el contrario, negaron ser parte de la banda criminal que estaría detrás del atroz asesinato del joven Sarmiento.

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