Los hermanos Javier Alfonso y Juan Carlos Carvajal Pardo decidieron en 2010 realizar un proyecto inmobiliario en la casa de su mamá, en el barrio La Cabrera, en Bogotá. En el proceso del negocio le vendieron el penthouse al empresario Alberto Ríos Velilla a través de su empresa Servigenerales, que se vería inmersa posteriormente en investigaciones fiscales por parte de la Contraloría. Después de múltiples tropiezos y de incumplimientos en el negocio, hoy los señores Carvajal enfrentan un proceso penal y un tribunal de arbitramento que está a punto de fallar.
¿Por qué decidieron meterse en la construcción de un proyecto inmobiliario?
Javier Alfonso Carvajal Pardo: El edificio Le-Park es un proyecto de carácter familiar; mi madre era propietaria de una casa en la calle 86 con 12. Tuvimos oportunidad de comprar la casa vecina y decidimos empezar a desarrollar un proyecto para construir un edificio.
¿Cómo terminaron haciendo el negocio con Alberto Ríos y su empresa?
J.A.C.P:. Para gestionar el proyecto se hizo a través de un esquema fiduciario. En el 2010 Alberto Ríos se vinculó al proyecto para adquirir el penthouse, que eran los pisos 8 y 9 del edificio, a través de la empresa Servigenerales.
Cuando lo vincularon al proyecto, ¿cuáles fueron las condiciones de pago por el apartamento que él adquirió?
J.A.C.P.: Se pactó una primera cuota de $1.138 millones como la primera parte del negocio y para cuando se llegara a punto de equilibrio se diseñó un flujo de caja de diez cuotas sucesivas de $126 millones y una cuota final con el 30% restante.
¿Desde qué momento empezó a incumplir el contrato Servigenerales?
J.A.C.P.: En la primera parte del proceso empezó incumpliendo. En las primeras nueve cuotas no pagó.
¿Por qué no dieron por terminado el negocio si llevaba nueve meses incumpliendo con los pagos?
J.A.C.P.: Mandamos la instrucción a la fiduciaria de que desistiera del negocio y en ese momento los señores de Servigenerales consignaron inmediatamente las cuotas que tenían pendientes.
¿Entonces siguieron adelante con el negocio, a pesar de que en principio ustedes habían querido desistir?
J.A.C.P.: Decidimos llegar a un acuerdo de transacción, pues a pesar de que no consignaron los intereses causados por la mora en el pago, consignaron todas las cuotas adeudadas.
¿Cuál fue ese acuerdo?
J.A.C.P.: Se pactó el pago de un valor transaccional y que la última cuota pendiente se hiciera a la entrega efectiva de los apartamentos. Se estableció el 30 de abril del 2013 para la transacción y el pago de la cuota pendiente se haría el día de la entrega efectiva el apartamento.
Una vez se cumplió el plazo establecido, ¿qué pasó?
J.A.C.P.: El 13 de abril de 2013 estaban citados a recibir el apartamento y pagar, y no fueron ni pagaron. Nos pusieron en una situación complicada, porque basados en acuerdos anteriores, nosotros nos endeudamos para poder cubrir la falta de pago de Servigenerales.
¿Por qué aceptaron endeudarse para tapar un hueco de un cliente que no les pagó?
J.A.C.P.:. Porque no teníamos más opciones.
Juan Carlos Carvajal Pardo: Analizando con el gerente del proyecto, dijimos: “estamos en la mitad de una obra, si se inicia un proceso judicial se para la obra y nos quebramos”. Lo que se negoció fue que nos indemnizaran y pagaran los intereses de las cuotas que no pagaron. Se había pactado que los iban a pagar junto con la cuota final.
¿Qué explicación les dio Servigenerales para no haber pagado?
J.A.C.P.: Cuando llegó el 18 de junio estuvimos en el edificio para que recibieran el apartamento materialmente y no fue nadie ni llegó una acreditación del pago, así que nos fuimos a la notaría. A la notaría sí asistió la representante legal de Servigenerales.
¿Qué pasó cuando se encontraron con la representante legal de Servigenerales en la notaría?
J.A.C.P.: Dijeron que iban a hacer un leasing para poder pagar y que como los documentos no estuvieron listos a tiempo, no se pudo hacer el pago. Adicionalmente, se le preguntó si tenían los cheques para pagar y ella dijo que no.
¿A qué conclusión se llegó en la notaría?
J.A.C.P.: Definimos que no habían cumplido y dejamos un acta de comparecencia en donde constara que nosotros nos allanábamos a cumplir.
¿Ellos no dejaron ninguna constancia en la notaría?
J.A.C.P.: Al día siguiente nos enteramos de que dejaron un acta de comparecencia en donde manifiestan las mismas cosas que nosotros, haciendo prácticamente una copia de la nuestra, pero aportando unos contratos de cesión que nosotros no habíamos conocido.
¿A quién le querían ceder el contrato?
J.A.C.P.: Eran unos contratos de cesión de Servigenerales a Alberto Ríos y este sucesivamente a sus hijos.
Para ese entonces, ¿por qué no dieron por terminado el contrato?
J.A.C.P.: Mandamos una orden de desistimiento a la fiduciaria y asumimos que se había tramitado y que se terminaba el contrato, pero el 29 de abril nos llegó una carta de Acción Fiduciaria, en donde nos manifestaron que, de acuerdo a lo pactado, que nunca se pactó, habían estado reunidos en la notaría para levantar la escritura pública a los señores de Servigenerales.
¿Por qué razón, si ustedes habían mandado la comunicación y desistido del negocio, Acción Fiduciaria hizo ese acuerdo en la notaría?
J.A.C.P.: Están actuando contradiciendo todas sus facultades contractuales, en abierta rebeldía con nuestra instrucción.
¿Y por qué la fiduciaria decidió pasar por encima de lo que ustedes dijeron e ir a la notaría?
J.A.CP..: La razón es que los señores de Servigenerales son un cliente importante de Acción Fiduciaria, es lo que creemos.
Una vez la fiduciaria cometió esta irregularidad, ¿qué hicieron ustedes?
J.A.C.P.: Insistimos en que nos confirmaran que se les mandó la orden de desistimiento a los señores de Servigenerales. No contestaron y lo que hicieron fue mandarnos comunicaciones exhortándonos a buscar una reunión conciliatoria con la empresa del señor Ríos.
¿No pusieron una queja a las autoridades por la actuación de Acción Fiduciaria?
J.A.C.P.: Cuando nos dimos cuenta de que no dieron curso a nuestra petición de desistimiento, el conducto regular fue reportar a la Superintendencia Financiera.
¿Qué pasó en la Superintendencia?
J.A.C.P.: Los requirieron para que contestaran. Ellos contestaron que en el contrato de transacción se había pactado una cláusula compromisoria para ir a un tribunal de arbitramento.
¿Ustedes sabían de ese tribunal de arbitramento?
J.A.C.P.: No. Pasados tres meses, llegó de la Cámara de Comercio una demanda que había instaurado Servigenerales en contra del fideicomiso y del fideicomitente y de nosotros como personas naturales.
¿Actualmente cuál es la situación económica de ustedes?
J.A.C.P.: Estamos en una circunstancia muy difícil. Para el señor Ríos y su empresa puede ser muy poca plata, pero para nosotros significa nuestra quiebra.
¿Qué trámite surte la queja de ustedes en la Superintendencia?
JACP: Nada, los obliga a que contesten las razones. Y cuando lo hacen, contestan evasivamente.
¿A la Superintendencia les pareció bien que ese fuera el trámite?
JACP: No, los requiere por tres oportunidades. El funcionario advierte que va a abrir una investigación y apenas eso sucede lo remueven.
Una vez removido el investigador, el que llega a remplazarlo ¿no continúa con la investigación?
JACP: Vuelve y les manda el requerimiento, no lo contestan y lo archivan.
JCCP: Cuando nos dimos cuenta de eso, denunciamos estos hechos en la Procuraduría.
¿En medio de la queja a la Superfinanciera a ustedes directamente qué les dice Acción Fiduciaria?
JACP: Que ellos no dieron curso a nuestra instrucción de desistir el negocio con la empresa del señor Ríos porque había un Tribunal de Arbitramiento, que es un argumento que no tiene sustento jurídico porque ese tribunal para el momento no existía. Además, el Tribunal es una controversia entre Servigenerales y nosotros, no entre la Fiduciaria y nosotros.
¿Por qué creen ustedes que Acción Fiduciaria actúa así?
JACP: Las acciones de la fiduciaria, siendo ellos voceros del Fideicomiso, generan una situación para hacer caer al fideicomiso en el incumplimiento. Es decir, ellos habrían fabricado una prueba en contra del fideicomiso. Servigenerales demanda al Fideicomiso y ellos salen a darle la razón a Servigenerales.
El señor Ríos es conocido por muchos como una persona adinerada, ¿suena extraño que incumpla el pago de un apartamento?
JACP: Cuando nos llega la demanda del Tribunal de Arbitramiento, analizamos una incongruencia y es que si el señor tenía oportunidad para cumplir el 24, ¿por qué llevo unos cheques y no los consignó? Sino que llevo unos cheques, se los entregó a la Fiduciaria disque en calidad de custodia, y ¿por qué los señores de la fiduciaria no los consignaron? Paralelamente a todo este asunto, empezamos a ver en los medios la vinculación de Servigenerales a una investigación de la Contraloría.
¿Qué tiene que ver la investigación de la Contraloría a Servigenerales con el pago de su apartamento?
JACP: La abogada nos decía que tenía que haber una medida cautelar de algún organismo a Servigenerales que les impedía haber pagado porque era ilógico que no hubieran consignado.
¿Han podido confirmar ustedes que eso sea cierto?
JCCP: Nosotros requerimos a la Fiduciaria para que nos dijera si hubo una búsqueda de bienes o una medida cautelar de parte de algún organismo, para saber si Servigenerales estaba embargada o no y así saber si podían pagar.
¿Qué respondió la fiduciaria?
JACP: Nunca respondió, tuvimos una reunión con Pablo Trujillo, presidente de la Fiduciaria, le manifestamos todo lo sucedió y que teníamos indicios de que había una medida cautelar en contra del cliente y que era necesario que la Fiduciaria nos lo confirmara, porque eso significaba el origen del incumplimiento. A lo cual, nos contesta que esa información no la podía dar y que había reserva bancaria.
JCCP: Lo que nos confirmó la respuesta del señor Trujillo es que nunca dieron trámite a la orden de desistimiento del negocio que nosotros dimos.
¿Preguntaron ustedes en la Contraloría si había emitido una medida cautelar en contra de Servigenerales?
JCCP: Nosotros mandamos un derecho de peticion, preguntándoles si existía responsabilidad fiscal y nos respondieron que son procesos están sujetos a reserva y que no nos pueden dar esa información.
¿A hoy, el Tribunal de Arbitramiento en qué está?
JACP: Ya pasó toda la parte probatoria, ya pasaron los alegatos y el viernes 23 de octubre ya hay fecha fijada para el auto arbitral.
¿Confían en el Tribunal de Arbitramiento?
JACP: Nosotros estamos intranquilos no tanto porque desconfiemos del tribunal estrictamente sino porque existe evidencia de que los señores apoderados de Servigenerales, que son Enrique Vargas y su oficina, son personas que tienen una influencia enorme en la cámara de comercio.
La versión de Alberto Ríos
El Espectador se comunicó con el empresario Alberto Ríos, quien dijo que la persona que conocía los detalles del proceso era su abogada, Ivonne Aristizábal. Sin embargo, también expresó su preocupación y extrañeza ante la denuncia de los señores Carvajal a tan sólo tres días de que se produzca el fallo del tribunal de arbitramento. Por su parte, la abogada Aristizábal le dijo a este diario: “He sido instruida por nuestros apoderados para evitar cualquier manifestación sobre el particular, hasta tanto no se produzca el fallo correspondiente”.