Los hechos ocurrieron en el mes de agosto de 2008. Como relata Alfonso Coca ese día reportó la desaparición de la menor por lo que en la Comisaría de Familia de la localidad le sugirieron que sometiera a la menor a un peritaje sicológico para descartar cualquier incidente que haya podido pasar durante la noche que no llegó a casa.
"Cuando le realizaron el examen sicológico determinaron que la niña había sido violada por un patrullero. De inmediato la remitieron a Medicina Legal", relató el abuelo a Elespectador.com.
Ya en Medicina Legal, la menor volvió a narrar lo que sucedió esa noche. Según la versión que quedó consignada en la diligencia, un patrullero de la policía, identificado como John Alexander Cuartas y al que ella reconocía como su "novio", abusó sexualmente de ella.
Alfonso Coca asegura que a pesar de la gravedad de la denuncia, fue persuadido en varias ocasiones por personal de la Policía para que no denunciara el caso ante los medios y que se manejara directamente con la justicia.
Durante unos meses asegura que las autoridades estuvieron al tanto de la situación y de la menor, pero después, señala el abuelo, perdió total relación con los avances del proceso.
Sólo hasta este miércoles se enteró que en los Juzgados de Paloquemao se programó una audiencia en contra del patrullero, que fue suspendida.
Mientras tanto, el uniformado se encuentra recluido en un centro penitenciario mientras avanza su juicio.
Se espera que en la siguiente diligencia que será programada en las próximos días, el juez que lleva el caso condene al uniformado por abuso sexual en persona indefensa.