La Comisión Colombiana de Juristas, indicaron el sábado que los autores de la tragedia “ha infringido gravemente las normas del derecho humanitario”, como consecuencia de la muerte de siete personas y donde 52 más resultaron heridas.
La organización pidió intervención internacional porque consideran la masacre como un crimen de lesa humanidad. Igualmente le pidió al gobierno nacional que investigue y esclarezca los hechos por solidaridad con las víctimas y sus familiares, "acciones necesarias para garantizar la verdad, la justicia y la reparación".
"Pero lo que es más grave, es la transgresión de la prohibición de atentar contra el derecho intrínseco de niñas, niños y jóvenes como sujetos de especial protección", indicó un portavoz de la organización.
El presidente Uribe ya atribuyó de manera oficial los hechos al frente 18 de las Farc, después de que una bomba de mediano poder explotara en el centro del municipio antioqueño en plenas fiestas juveniles.