Un cuarto de siglo después del Holocausto del Palacio de Justicia, la Fiscalía está decidida a desempolvar documentos, videos y testimonios para indagar una verdad judicial que se fue enterrando con el tiempo y que no fue suficientemente explorada. Más allá de indagar por el paradero de 11 desaparecidos —dos generales del Ejército (r) fueron acusados por estos hechos—, jamás hubo una investigación seria de un número indeterminado de sobrevivientes que habrían salido del edificio y que posteriormente aparecieron muertos dentro del mismo.
El caso del magistrado Carlos Horacio Urán parece ser ilustrativo. Diez pruebas ordenó el ente acusador en la investigación por este asesinato, declarado como delito de lesa humanidad, abriendo la puerta para aclarar qué pasó con por lo menos 12 personas más que presentan el mismo patrón en sus decesos. Llama la atención la solicitud a la Embajada de EE.UU. para que aporte un perito que revise un video del Noticiero 24 Horas, registrado a las 2:17 p.m. del 7 de noviembre de 1985, en el que, según testigos, Urán salió herido de Palacio. Pero Medicina Legal reportó su muerte a las 3:00 p.m. de ese día. El cuerpo presentaba un disparo en la cabeza.
1. La Fiscalía solicitó el traslado de la copia auténtica de la necropsia del magistrado Carlos Horacio Urán, la declaración que rindió su familiar Víctor Manuel Uribe Urán el 5 de marzo de 2007 y la que entregó el testigo José A. Tatis Pacheco, así como la copia de todas las grabaciones de radio que se encuentran anexas al proceso de Caracol y RCN.
2. Pidió copia autenticada al Instituto de Medicina Legal del protocolo de necropsia, con todos sus anexos, perteneciente a Urán bajo el número 3783-85, correspondiente al acta de levantamiento 1128, referente a los hechos del Holocausto. Como si fuera poco, pidió todos los protocolos de quienes perecieron ese día que presenten signos de tatuaje, disparos a corta distancia o muerte por arma de fuego. Y también información y declaración de patólogos, balísticos u otros expertos que realizaron las necropsias.
3. Requirió a Medicina Legal que remitiera todos los elementos recuperados del cuerpo de Carlos Horacio Urán Rojas que aparecen descritos en la necropsia.
4. Ordenó al mismo Instituto para que designara un patólogo y perito expertos en determinar trayectorias y posibles causas de muerte en restos óseos.
5. Ofició al CTI de la Fiscalía, a la Policía Nacional y a técnicos extranjeros para que se realizara un cotejo de la imagen captada por el noticiero 24 Horas, en la que supuestamente se registra la salida de Urán del Palacio de Justicia con fotos del magistrado auxiliar que aparecen en un DVD denominado “Inspección B-2 fotos Carlos Horacio Urán”.
6. Requirió a la Embajada de Estados Unidos a fin de que puedan aportar un experto que permita la confrontación de las imágenes del video con las fotografías.
7. Ordenó la declaración de la viuda del magistrado, Ana María Bidegain; de los ex magistrados Nicolás Pájaro Peñaranda, Carlos Betancourt Jaramillo (entonces presidente del Consejo de Estado), Reinaldo Arciniegas Badecker, Carmelo Martínez Conn, Aidé Anzola, todos sobrevivientes de la toma; y los testigos José Enrique Díaz, Luis Alberto Nosas, José Tatis Pacheco, Julio Cepeda Tarazona, Clara Emidia Pinzón, Antonio de Arizarri, Jorge Valencia Arango, Beatriz Urrea, Gioconda Montúfar, Rosalba Téllez, Jaime Abella Zárate, Ligia Alarcón de Jiménez, Diego Martínez Mercado y Luz Elena del Socorro Sánchez.
8. Decretó inspección judicial al proceso del general I(r) ván Ramírez Quintero, con la finalidad de revisar y obtener copia autenticada de documentos y elementos incautados en el B-2 de inteligencia del Ejército, para lo cual ofició al Juzgado 51 Penal del Circuito de Bogotá.
9. La Fiscalía pidió identificar y obtener el testimonio de los parientes de 12 de las víctimas del Holocausto que, en principio, presentan un mismo patrón de causa de fallecimiento. Estos son: Lisandro Iván Romero Marín, Ana María Nieto Navarrete, Luz Estela Bernal, el magistrado Manuel Gaona Cruz, Saúl Echavarría Salamanca, Marco García Restrepo, Jesús Antonio Carvajal, Jaime Rodríguez Vivas, Eulogio Blanco, Gerardo Díaz Arbeláez, Ricardo Mora González y William Arturo Almonacid.
10. Solicitó a Medicina Legal copia auténtica de las necropsias de los magistrados Luis Horacio Montoya Gil, Manuel Gaona Cruz, Lisandro Romero, Aura María Nieto y Luz Estela Bernal; uniformados como Saúl Echavarría y Jaime Rodríguez Vivas; los guerrilleros del M-19 Andrés Almarales, William Almonacid, Marco García Restrepo, Francisco Vargas Soto, Jesús Antonio Roa y Jesús Antonio Carvajal; y otros como Eulogio Blanco, Gerardo Díaz Arbeláez, Héctor Lozano Rivera y Ricardo Mora González.
Bajo lupa el proceso del general (r) Ramírez
En esta nueva decisión, la Fiscalía determinó revisar con lupa el expediente del general (r) Iván Ramírez Quintero, quien era la cabeza del Comando de Inteligencia y Contrainteligencia del Ejército cuando un comando del M-19 atacó la sede máxima de la justicia, el 6 y 7 de noviembre de 1985.
Aunque él lo niega rotundamente, la Fiscalía ha recogido numerosos testimonios que lo relacionan junto con hombres a su cargo, en particular, con los sobrevivientes del Palacio que eran conducidos a la Casa del Florero. En marzo de 2008 fue vinculado formalmente a este proceso, cuando fue llamado a indagatoria.
Dos meses más tarde fue recluido en una guarnición militar de Bogotá, en donde aún permanece, y llamado a juicio por la desaparición de 11 personas del Palacio de Justicia en enero de 2009. El general (r) Ramírez, quien alcanzó a ser comandante de la Brigada XX, es considerado un emblema de la inteligencia militar.
Así se expresó la viuda de Urán, Ana María Bidegain
“Yo duré 22 años pensando que Carlos Horacio había muerto en el cruce de disparos, y aunque en esa época me pasaron un video en el que supuestamente salía vivo del Palacio, yo fui al Ministerio de Defensa a preguntar y les dejé el material. Tanto me dijeron que salí convencida de que no era él.
Su cuerpo, ya lavado, estaba en un cuarto de Medicina Legal junto con el de otros magistrados como Fanny González y Manuel Gaona, y algunos guerrilleros. Tenía una herida de bala en la cabeza que le cubrieron con una venda y otra en el lado izquierdo del pecho, justo sobre el corazón. Sólo me entregaron la argolla matrimonial, que decía: ‘Un solo señor, una sola esperanza’.
Cuando la Fiscalía me llamó para reconocerlo en el video, empecé a reconstruir una historia que ya había dejado atrás. Él era un hombre creyente en Dios, democrático, formado en Derecho. No deja de causarme curiosidad que su necropsia tenga similitudes con la de Alfonso Reyes Echandía o Manuel Gaona.
Ha sido muy doloroso revivir todo esto. Yo sólo espero que la Fiscalía realice plenamente sus investigaciones. En Colombia, mientras no haya justicia, no habrá paz”.