La Sala de Casacón Laboral de la Corte Suprema de Justicia le impuso una multa de tres salarios mínimos legales vigentes (cerca de dos millones de pesos) a un ciudadano que presentó en cuatro oportunidades una acción de tutela con el fin de que revisara una presunta vulneración de sus derechos fundamentales.
El alto tribunal encontró que existía evidencia que el accionante ya había instaurado una acción de tutela en iguales términos, revisadas y decididas por la Sala de Casación Laboral, y confirmadas por la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia.
Al revisar el caso se consideró que existía un “abuso” por parte del ciudadano de este recurso judicial. Debido a esto la Sala desvirtuó el nuevo recurso y, al encontrarlo temerario, ordenó al ciudadano el pago de la multa señalando que la sanción está establecida en la ley.
En el fallo se llamó la atención sobre la pertinencia de imponer correctivos, como hacer pagar el costo del proceso, cuando el accionante cometa un obstinado e inconcebible exceso de la acción de tutela, que pugne con la naturaleza de dicho mecanismo constitucional.