El mismo día que la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia ordenó proteger los derechos del oso de anteojos ‘Chucho’ para que regresara a su hábitat natural, un juez de Bucaramanga negó por improcedente la tutela radicada por la Fundación Santander por Naturaleza que buscaba que se le reconocieran los derechos a la vida y al acceso de los servicios de salud a ‘Negro’, un perro callejero en Bucaramanga.
El juez tercero laboral del circuito de Bucaramanga consideró que los animales no tienen derechos fundamentales hecho por el cual no se podía emitir una decisión dirigida a protegerlos. Por estos hechos consideró que la acción judicial “firmada” por el propio animal era improcedente. El abogado Ludwing Mantilla anunció que presentará un recurso de impugnación ante al Tribunal Superior del Distrito Judicial en Bucaramanga. (Ver: Por improcedente, niegan tutela que buscaba proteger la vida de un perro en Bucaramanga)
Mantilla aseguró que presentarán todos los recursos judiciales que sean necesarios para proteger la vida del perro quien actualmente se encuentra al cuidado de una familia de bajos recursos en la capital de Santander. El perrito que fue encontrado en medio del lodo y de las piedras con una fractura de cadera. El objetivo de la tutela era que las autoridades departamentales se encargaran del cuidado del animal. (Ver: Por primera vez en Colombia, perro interpondrá tutela para que no sea sacrificado)
El jurista indicó que Jackelin Arias y su hijo han hecho todo lo posible para alimentar y cuidar al perro, sin embargo no cuentan con los recursos económicos para la operación que requiere ‘Negro’. Debido a esto han adelantado diferentes actividades en las redes sociales y en la comunidad con el fin de pedir ayuda para mantener al animal.
“Si la tutela no prospera, ‘Negro’ tendría que volver a las calles de la ciudad, y su enfermedad continuaría avanzando por omisión del Estado, y por la vía jurídica haremos el trámite ante la Corte Constitucional y pueda ser un referente para toda Colombia, porque la vida digna del animal debe ser respetada”, precisó Mantilla a diarios locales.
Considera que el Estado tiene la obligación de velar por los derechos de los animales puesto que son sujetos de especial protección. «Yo recogí a Negro porque necesitaba auxilio, pero aquí no hay a donde llevar al perrito. Mi hijo me dice que no podemos echar al animal a la calle, que el perro nos necesita. A él nadie le da una mano. No quiero que me den dinero, queremos que se cree el Centro de Bienestar animal», precisó Jackelin Arias.
El caso tuvo una referencia nacional puesto que en la acción de tutela presentada por la Fundación aparece también la pata de ‘Negro’ como firmante. Para Mantilla este hecho tenía como finalidad demostrar que el animal también estaba reclamando a título propio la protección de sus derechos fundamentales.