Exactamente dos meses después de que el propio magistrado de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, Yesid Ramírez Bastidas, ante la oleada de señalamientos y rumores por sus relaciones con el cuestionado empresario italiano Giorgio Sale, emitiera un escueto comunicado para pedir que fuera investigado, el representante a la Cámara Carlos Ramiro Chavarro lo vinculó formalmente a un expediente que deberá tramitar la Comisión de Acusación.
En la misma determinación también fue vinculado al proceso el ex magistrado de la Corte Carlos Isaac Náder. La investigación radicada bajo el número 2219, se originó en un anónimo presentado ante la Comisión de Acusación el 31 de julio del año pasado. Por reparto, el caso le correspondió al representante a la Cámara Carlos Ramiro Chavarro Cuéllar, oriundo del departamento del Huila, la misma región en donde nació y se formó como juez y magistrado el abogado Yesid Ramírez.
El auto de la Comisión de Acusación tiene cinco páginas y, en esencia, dispuso que la Fiscalía le envíe a la Corporación copias de todos los procesos en los que esté vinculado el detenido empresario italiano Giorgio Sale. Asimismo, solicitó que se realicen los trámites de rigor ante la Embajada de Italia en Colombia, para que Sale pueda ser escuchado en declaración juramentada por la célula legislativa, así como otras personas vinculadas a sus ilícitos negocios en Colombia.
El nombre de Giorgio Sale salió a la luz pública el 22 de noviembre de 2006, cuando en desarrollo de la operación internacional ‘Tiburón Galloway’, fue detenido junto a sus tres hijos Cristian, Estéfano y David, por las autoridades italianas por los delitos de narcotráfico y lavado de activos. Aunque en ese momento la noticia pasó casi desapercibida, cobró importancia meses después cuando se supo que Sale mantenía estrechas relaciones sociales con varios personajes públicos, entre ellos algunos magistrados de la Corte Suprema de Justicia y el Consejo de la Judicatura.
El propio magistrado Yesid Ramírez, en entrevista con El Espectador en su edición del pasado 13 de julio, reconoció que fue el ex presidente de la Corte Suprema, Carlos Isaac Náder, quien le presentó a Sale y que él sí participó en una reunión en su restaurante La Enoteca, de Barranquilla, durante la cual firmó un libro de visitantes ilustres del local, pero lo hizo porque se trataba de un evento al que acudieron otros magistrados, sin otra connotación distinta, explicó, que corresponder a una atención.
Ramírez Bastidas aclaró, sin embargo, que a Giorgio Sale lo conoció en Sincelejo, durante un acto oficial que se realizó el 20 de enero de 2006, y que le comentaron entonces de que se trataba de un industrial extranjero de vieja y reconocida vinculación con el país, pero que posteriormente se enteró de que habían indagaciones preliminares contra él, razón por la cual decidió clausurar “su tenue relación”. Por eso, el magistrado calificó el hecho como un episodio ocurrido dentro de un contexto de buena fe.
No obstante, en desarrollo del escándalo por los acercamientos de Giorgio Sale con los altos círculos de la justicia, se supo que Sale le obsequió un fino reloj a Ramírez Bastidas. En la citada entrevista, así lo admitió el magistrado: “Sí me lo regaló,
pero no es un artículo ni mucho menos valioso, como se hizo creer. De hecho, era usado y me lo entregó delante de todos los presentes en un gesto tan espontáneo e inesperado que no me dio oportunidad de rechazarlo ni me generó motivo de recelo o de malicia, en especial por lo público del gesto”.
Por su parte, el ex magistrado Carlos Isaac Náder también apareció salpicado por sus relaciones con Sale, al punto de que constan en el expediente graves denuncias en el sentido de que el detenido ‘narco’ italiano financió viajes y agasajos a magistrados de las altas cortes. La Comisión busca establecer si los magistrados Ramírez y Náder fueron engañados en su buena fe por Giorgio Sale o si incurrieron en conductas ilícitas.
El Espectador conoció que, como cosa curiosa, pocos minutos después de que estallara la noticia del llamamiento a indagatoria de los magistrados Yesid Ramírez y Carlos Isaac Náder, una delegación de la Corte Suprema de Justicia se desplazó a la Comisión de Acusación para inspeccionar un proceso que adelanta precisamente Carlos Ramiro Chavarro. Se trata de la investigación que se lleva a cabo en contra del magistrado de la Corte Constitucional Jaime Córdoba Triviño. La Corte pidió la declaración que le entregó hace pocos días a la Comisión el extraditado narcotraficante Víctor Patiño Fómeque. ¿Coincidencia? El hecho, de todas maneras, causó suspicacias.
Los secretos del Caso Giorgio Sale
En su edición del pasado 15 de junio, El Espectador publicó un amplio reportaje sobre la investigación de la justicia italiana que develó los nexos entre el extraditado jefe paramilitar Salvatore Mancuso y el italiano Giorgio Sale, hoy detenido en Italia por lavado de activos y narcotráfico. El informe dio cuenta de cómo Sale, tras su fachada de exitoso empresario, se convirtió en el contacto de Mancuso para cumplir su cometido fundamental una vez culminara el proceso de Justicia y Paz: radicarse en Italia y hacer millonarias inversiones en ese país, sin que estas utilidades hicieran parte de los procesos judiciales en Colombia.