Un reciente reporte de inteligencia elaborado por el DAS y entregado al presidente Juan Manuel Santos hace pocos días pone en contexto de las autoridades la presencia de las Farc en las goteras de Bogotá a través del frente urbano Antonio Nariño, que depende del bloque oriental, bajo la coordinación del jefe guerrillero Carlos Antonio Lozada. Según el documento, los frentes 51 y 53, así como milicianos de la columna Teófilo Forero brindan soporte logístico y financiero a estructuras subversivas para planear atentados terroristas.
El informe también documentó que la extorsión es uno de los delitos con más impacto en la capital del país, realizado en su mayoría por delincuencia común. Los mayores índices de criminalidad en Bogotá se concentran en las localidades de Ciudad Bolívar, Kennedy, Bosa, Suba, Engativá, San Cristóbal, Usaquén, Usme y Rafael Uribe Uribe. Por ejemplo, entre enero y septiembre de este año se han presentado 1.101 homicidios en zonas específicas de la ciudad en las que sobre todo se presenta el fenómeno del microtráfico. Ciudad Bolívar concentra los números más preocupantes: 187 personas han sido asesinadas en lo corrido de 2010.
El reporte cita también que de acuerdo con la encuesta de percepción y victimización realizada por la Cámara de Comercio de Bogotá, la sensación de inseguridad en la capital pasó del 36% en 2009 al 45% este año. La presencia de grupos delincuenciales, asentados en algunas localidades, preocupa al DAS. Otro de los factores que explica la percepción de los bogotanos sobre un incremento inusitado en la criminalidad radica en el deterioro de las condiciones económicas de las personas.
De la misma manera, el informa deja constancia de que entre enero y septiembre de 2010 las autoridades tuvieron noticia de 70 denuncias por extorsión (el subregistro es mucho mayor) y ubica a los barrios Juan Pablo Segundo, Naciones Unida o Vista Hermosa, en Ciudad Bolívar, como zonas en las que bandas ilegales “vacunan” al comercio.