Como “excelente” calificó el comandante de la Policía, general Rodolfo Palomino, el anuncio de la apertura de una investigación preliminar en su contra por las denuncias que hiciera el coronel retirado Reinaldo Alfonso Gómez sobre un supuesto acoso. Dijo Palomino que esta era la oportunidad para esclarecer lo sucedido en una controversia por la que tres oficiales han sido apartados de sus cargos: el comandante de la Policía de Cundinamarca, coronel Flavio Mesa; el secretario general de esa entidad, coronel Ciro Carvajal, y su mano derecha, el mayor John Quintero.
Y es que fue el mismo Palomino quien le pidió a la Procuraduría investigar lo sucedido y envió al Ministerio Público varios documentos relacionados con la denuncia del coronel Gómez sobre presuntas presiones. En el documento en el que el Ministerio Público abre investigación contra Palomino y otros tres oficiales, esa entidad cita a versión libre al comandante de la Policía, a Mesa, Carvajal y Quintero, y al mismo Gómez para que, “bajo la gravedad del juramento”, se refiera a su denuncia.
En el documento se citan tres cartas enviadas por Gómez al mismo general Palomino. Una del 5 de mayo, en la que el oficial le pide al general que frene la supuesta “persecución laboral que tiene en su contra” y que “desligue su condición personal y sentimental frente a lo laboral”, porque, según Gómez, Palomino no ha superado dos “situaciones del pasado que lo mortifican”: que haya denunciado a un amigo suyo y “no haberle aceptado sus pretensiones amorosas y sexuales”. Y le advierte al general que si no cesa su “persecución”, evidenciada, según él, en la apertura de una investigación en su contra por haber dado declaraciones sin autorización, se verá obligado a hacer público que al general “le gusta de vez en cuando tener una aventurita”.
Sin embargo, el 9 de mayo Gómez envió otra misiva a Palomino retractándose de lo dicho en la primera carta. En ella le presenta excusas “por lo manifestado mediante el oficio de fecha 5 de mayo”. En ella dice que cree prudente “reconsiderar lo expresado en dicho documento”. Y, al final, le hace saber a Palomino que ha reflexionado y acepta acoger las decisiones que la Policía tome.
Gómez fue sancionado el 16 de junio de 2015. Luego, el 28 de agosto de este año, solicitó su retiro de la institución y sostuvo que era víctima de una persecución por parte del alcalde de Zipaquirá, Marco Tulio Sánchez, “materializada por el general Rodolfo Palomino y los coroneles Fernando Augusto Torres Guzmán (excomandante de la Policía de Cundinamarca) y Engelbert Grijalba Suárez (excomandante de la Policía de Córdoba)”.
Luego vino el escándalo. Hace una semana la FM reveló varios audios de supuestas presiones contra Gómez por parte de Mesa, Carvajal y Quintero. En los audios se escucha a los tres oficiales decirle a Gómez que cambie su versión sobre lo ocurrido y se retracte en un documento, que sería, según la denuncia, la carta enviada el 9 de mayo al general Palomino.
Por ello, el pasado 30 de octubre, Gómez denunció por falsedad en documento público al comandante de la Policía. Por su parte, Palomino denunció a Gómez por injuria y calumnia, denuncia a la que, según el fiscal Eduardo Montealegre, “se le dará la celeridad necesaria entendiendo la importancia que para el general Palomino tiene este tema”.
En un video enviado a todos los policías del país, Palomino dijo que los señalamientos en su contra eran una “inimaginable infamia”. “Nunca nadie podrá decir que Palomino, como me conocen comúnmente, hizo un contrato amañado, favoreció a un delincuente, se unió con delincuentes, tranzó con delincuentes, dejó de cumplir con su deber”, sostuvo. A través de su cuenta en Twitter, Palomino ha dicho que “frente a las declaraciones del coronel retirado, pienso que una vez más queda demostrado que la infamia es el arma perversa de los canallas”.
Debido a su condición de general de la República, Rodolfo Palomino debe ser investigado, directamente, por el procurador Alejandro Ordóñez, quien firma el documento en el que se abre la investigación preliminar contra el comandante de la Policía. Tras recibir todas las pruebas documentales mencionadas en ese documento y los testimonios de los oficiales involucrados y del mismo Gómez, el jefe del Ministerio Público decidirá si inicia o no un proceso formal contra el general.
En entrevista con CaracolRadio el director de la Policía Nacional celebró esta decisión y manifestó que es la oportunidad para aclarar estas acusaciones. En días pasados, el general Palomino aseguró en un video que había sido «objeto de una inimaginable infamia» por la denuncia conocida días después de la celebración de las elecciones regionales, locales y departamentales.
“Uno no sabe qué intereses perversos con las decisiones, con las actitudes que se tienen que tomar tanto en lo disciplinario como en lo administrativo haya habido gente que ha visto afectado sus intereses”, precisó el general Palomino en un video de un minuto de duración. (Ver Retiran de la Policía a tres oficiales por escándalo que salpica a general Palomino)
Asegura que con estas acusaciones han buscado afectar lo “más sagrado” que tiene una persona que es su honor. “Nunca nadie podrá decir Palomino, como me conocen comúnmente, hizo un contrato amañado, favoreció a un delincuente, se unió con delincuentes, tranzó con delincuentes, dejó de cumplir con su deber”.